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Un clasico motín en Banja Luka

Los manuales de todo buen golpe militar recomiendan popularizarlo con una causa justa, como la lucha contra la corrupción. Por eso, el motín de la XVI Brigada Acorazada de Banja Luka supone un peligroso precedente para los jefes serbios. Radovan Karadzic, líder de los serbios de Bosnia, intenta en la ciudad aplacar los ánimos.Los miembros de la XVI Brigada tomaron el viernes Banja Luka, la ciudad más importante bajo control de los serbios de Bosnia, y empezaron una verdadera cruzada contra los corruptos. Los especuladores que se han enriquecido en Serbia a costa de la guerra contra Croacia y la posterior contienda en territorio de Bosnia-Herzegovina temen que cunda el ejemplo.

Karadzic y Ratko MIadic, el jefe militar, exigieron inmediatamente a los rebeldes que depusieran las armas. Lejos de obedecer, éstos humillaron a Karadzic y le obligaron a recorrer los casi 500 kilómetros que separan Pale, sede del autoproclamado parlamento serbio de Bosnia, y Banja Luka. Ayer seguían las negociaciones entre Karadzic y el "estado mayor de crisis" constituido por los rebeldes.La situación en Banja Luka es tranquila, pero el hecho de que se haya planteado por primera vez el problema de la corrupción hace temer una explosión de honradez en la vecina Serbia. Karadzic no cesa de repetir que "los soldados honrados de Banja Luka ignoran lo que se esconde tras la insubordinación de sus jefes", pero los milicianos que denuncian a los que se han enriquecido con la guerra tienen presente casos como el de Zeljko Rasnatovic, Arkan, "un pobre pastelero" antes de la guerra y hoy representante de Kosovo en el Parlamento de Belgrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 1993