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LA NUEVA LEGISLATURA

Más de un tercio de los 'cascos azules' muertos en Bosnia-Herzegovina son españoles

Los siete soldados españoles que han muerto en Bosnia-Herzegovina suponen casi el 40% de las 19 bajas mortales sufridas por los cascos azules en la ex república yugoslava. Este porcentaje da idea del alto precio que está pagando por cumplir su labor el contingente español, que representa menos del 15% de las tropas de la ONU en la zona. España, con siete bajas entre 1.200 soldados, se ha colocado en el grupo de cabeza de los países con mayor número de víctimas mortales, muy por delante del Reino Unido, con un muerto entre 2.700 hombres, y Canadá, con tres entre un millar.

Según la Secretaría de Naciones Unidas, los 9.000 cascos azules desplegados en Bosnia-Herzegovina han tenido hasta ahora 19 muertos, ocho de ellos en Sarajevo. Las bajas españolas suponen, por tanto, casi el 40% del total, y más del 60% de las que se han producido fuera de la capital.En el conjunto de la antigua Yugoslavia, la ONU tiene 22.500 militares, y ha sufrido 47 bajas mortales, por lo que el contingente español, con sólo el 5% de los cascos azules, ha sufrido el 15% de las muertes. Además, entre estas víctimas se incluyen las de Croacia, donde las tropas de Naciones Unidas llevan año y medio, mientras que el contingente español llegó a la zona hace sólo siete meses.

La alta mortalidad de la agrupación española sólo es comparable a la francesa, que en el triple de tiempo y con cuatro veces más hombres, 5.000, ha tenido el doble de muertes, 14. España ha tenido una, decena de heridos de consideración, frente a los 30 de Francia. La mortalidad española es especialmente alta en accidentes de tráfico -cinco bajas frente a seis francesas- y se reduce en las víctimas por acción de guerra -dos españolas frente a ocho de Francia-.

La caída de un blindado al río Neretva, el sábado pasado, con cuatro ahogados, ha disparado la estadística de bajas mortales del contingente español. No obstante, si este accidente no se hubiera producido, las tres bajas españolas seguirían siendo muchas: tres de 15 en toda Bosnia; es decir, el 20% de muertes con menos del 15% de hombres.

Se da la circunstancia de que todas las bajas mortales se han producido entre el 11 de mayo y el 19 de junio, en menos de 40 días. Este periodo ha coincidido con el brusco deterioro de la situación bélica en la zona de responsabilidad española, debido a los enfrentamientos entre milicias musulmanas y croatas.

Por otra parte, el ministro de Defensa, Julián García Vargas, descartó ayer que parte del contingente español se traslade a alguna de las ciudades bosnias protegidas por la ONU. "No nos podemos mover de allí", dijo. "Nosotros estamos manteniendo la situación estable en Mostar y Jablanica. Si no estuviéramos allí, la situación sería imposible".

En todo caso, el ministro agregó: "No hemos recibido ninguna petición para desplazarnos fuera de las zonas en las que estamos ahora". El presidente del Gobierno, Felipe González, ofreció el martes, durante la reunión a puerta cerrada de los, mandatarios europeos en Copenhague, la posibilidad de que parte del contingente. español se encargara de proteger las ciudades sitiadas.Crisis en el Estado Mayor

De otro lado, el Ministerio español de Defensa está preocupado por la crisis abierta en el Estado Mayor de las tropas de la ONU en la región. El nombramiento del general francés Jean Cot como jefe de los cascos azules en la antigua Yugoslavia, en sustitución del sueco Lars-Eric Wahlgren, ha originado las protestas de Suecia y Canadá.

España no tiene asegurada la continuidad del puesto de adjunto al jefe de la ONU en Bosnia. "No vamos a entrar en la pelea por los puestos", dijo ayer un alto cargo del Ministerio de Defensa, quien agregó, no obstante, que "España debe tener un representante [en el Estado Mayor] acorde con su contribución".

"Mucho sacrificio y poco beneficio"

"A veces, es mucho sacrificio para el poco beneficio que se está sacando". El sargento Ernesto Terry Andrés no estaba ayer muy optimista sobre el papel de las tropas españolas en la antigua Yugoslavia. Terry, al que una mina trampa destrozó un pie el 14 de mayo en Bosnia, asistió, en una silla de ruedas, al funeral por el sargento José Antonio Delgado, muerto el sábado al, caer su blindado al río Neretva.Terry recordaba cómo conoció a Delgado en la División Acorazada y cómo, juntos, fueron a la Brigada Paracaidista y, desde allí, a Bosnia-Herzegovina. "Yo me vine antes y él se ha venido después", decía ante el féretro de su amigo y compañero. La base de la Brigada Paracaidista, en Alcalá de Henares (Madrid), fue escenario del funeral por el sargento Delgado y el soldado Isaac Piñeiro Varela, dos de los cuatro muertos en el accidente, cuyos cuerpos fueron repatriados el jueves a España.El jefe del Estado Mayor de la Defensa, general José Rodrigo, y el secretario de Estado de Administración Militar, Gustavo Suárez, entregaron la medalla al mérito militar a la viuda del sargento, María del Carmen Gómez, embarazada de siete meses, y a los padres del soldado. Tras el funeral, el cadáver de Delgado recibió sepultura en el cementerio de San Isidro, en Carabanchel (Madrid), y el de Piñeiro, en Fuentefría de Amoiros (Orense).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de junio de 1993

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