Israel canta victoria tras la detención de 120 supuestos activistas de Hamas
La detención de 120 supuestos miembros de la organización palestina integrista Hamas, acusados de haber organizado y perpetrado ataques mortales contra soldados, policías y civiles israelíes, es considerada en Israel como un éxito sin precedentes de las fuerzas de seguridad.La expulsión de 415 miembros de Hamas, después del secuestro y muerte del policía Nissim Toledano, fue calculada más para apaciguar a la encolerizada opinión pública israelí que para castigar a los culpables, reales o imaginarios.
Esta vez, la detención de los 120 (se esperan otras detenciones) es el resultado de una larga y eficaz vigilancia policial. "No encuentro palabras apropiadas para agradecer la labor realizada por los servicios de seguridad interior y por las demás fuerzas de seguridad", dijo el primer ministro israelí, Isaac Rabin.
El Ejército, la policía y los servicios de seguridad han echado las campanas al vuelo. Afirman que han capturado a los autores de la muerte de tres policías; a los que dispararon e hirieron a un oficial de policía, y a los que lanzaron su vehículo contra dos soldados israelíes en el corazón del país, hiriéndoles de gravedad.
Contrariamente a la precedente detención masiva de 1.500 activistas de Hamas y a la deportación de los 415, que tenían como fin intimidar sin más a Hamas, las detenciones que acaban de producirse deben normalmente desembocar en procesos judiciales en toda regla.


























































