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ELECCIONES 6 DE JUNIO

La OTAN pide 5.000 soldados para Bosnia

La participación de España en la guerra yugoslava enfrenta a Gobierno y partidos políticos

M. GONZÁLEZ / I. CEMBRERO, Gobierno y oposición han encontrado un motivo para enzarzarse en una abierta polémica preelectoral. Ayer, al conocerse el rechazo serbio, al plan de paz de la ONU, no dudaron en utilizar como arma arrojadiza el posible envío de más soldados españoles a la zona de conflicto. La disputa, inmersa en contradicciones, subía de tono a medida que se conocían detalles de la operación. La OTAN quiere que España aporte una brigada -entre 4.000 y 5.000 soldados- para la fuerza multinacional encargada de aplicar el plan de paz diseñado por Cyrus Vance y David Owen. De aceptarse esta pretensión, habría que mandar un buen número de soldados de reclutamiento obligatorio. Aun sin conocer este detalle, IU y CDS se han apresurado a pedir la comparecencia de González ante la Diputación Permanente del Congreso, y Miquel Roca ha sugerido una reunión de todos los líderes políticos. Aznar, contrario al envío de nuevos contingentes, ha recibido una dura réplica del PSOE.

La amenaza de una escalada bélica en Bosnia y el aumento de la implicación española han avivado el fuego de la precampaña electoral. La polémica surgió al anunciar recientemente el ministro de Defensa, Julián García Vargas, el posible aumento hasta 1.500 soldados del actual contingente en Bosnia-Herzegovina, compuesto por un millar.Esta cifra está, sin embargo, muy alejada de la requerida por la OTAN, que necesita reunir unos 75.000 cascos azules para completar la fuerza multinacional encargada de aplicar el plan de paz. Para aportar entre 4.000 y 5.000 hombres, como desea la Alianza, España tendría que enviar soldados de recluta obligatoria en número significativo y no simbólico como hasta ahora. La decisión final, en todo caso, difícilmente se tomará antes de las elecciones del 6 de junio.

La aportación de los 75.000 cascos azules necesarios para la fuerza de paz está siendo objeto de una dura negociación en la OTAN. Estados Unidos ha adelantado que podría poner un tercio de la fuerza, unos 25.000 hombres, pero un porcentaje similar deberían aportarlo los aliados europeos, especialmente Francia, Reino Unido y España, pues por distintas razones quedan de momento excluidas Alemania, Italia y Turquía. La cifra de 1.500 o más, dada por García Vargas, sería la actual oferta es pañola en la negociación.

Ayer, García Vargas, en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Exteriores, Javier Solana, anunció que España enviará una segunda fragata al Adriático, para controlar el bloqueo naval a la Federación Yugoslava. España, que ya tiene allí la fragata Baleares, tendrá como mínimo hasta dos buques en las flotas de la OTAN y la UEO, que van a fusionarse y reforzarse con cinco barcos.

Además, Defensa tiene preparados 200 soldados para salir de inmediato hacia Bosnia-Herzegovina si se considera necesario aumentar el actual contingente, debido a la nueva misión de interposición entre croatas y musulmanes asumida por el batallón español. Este incremento es independiente del que se acuerde en su día para la fuerza de paz.

"No nos adelantemos"

Respecto a los seis cazas F-18 ofrecidos a la OTAN, García Vargas dijo que la oferta española se refiere al control del espacio aéreo. Cuando se le preguntó por la participación de dichos aviones en un eventual ataque, respondió: "Nadie se ha dirigido al Gobierno español requiriendo aportación de fuerza. No debemos adelantarnos".

Ante el revuelo electoral suscitado, el presidente del Gobierno, Felipe González, pedía ayer "claridad" a los partidos políticos para saber cuál es su posición ante el conflicto de Bosnia. La reacción se produjo de inmediato. Izquierda Unida y el CDS han solicitado la comparecencia de Felipe González ante la Diputación Permanente del Congreso, para que explique el alcance de la participación española en el conflicto, y Miquel Roca, dirigente de Convergència i Unió, ha solicitado una reunión del presidente con los líderes de la oposición.

El presidente del Partido Popular, José María Aznar, por su parte, reiteraba en Ceuta sus polémicas declaraciones contra el envío de nuevos contingentes. Aznar indicó que un Gobierno presidido por él no enviaría más soldados a Bosnia, y anunció el respaldo de su partido "a los soldados", que no al Ejecutivo de Felipe González, si decide mandarlos, informa Victorino R. de Azúa. El líder del PP se declaró al mismo tiempo partidario de que España "cumpla sus compromisos internacionales", y negó que incurra en contradicciones, lo que a su juicio sí hacen los socialistas.

En declaraciones a Radio Nacional, el ministro Solana criticó duramente esta posición de Aznar: "Es una doble moral que no podemos aceptar. Me parece estar escuchando al líder de un partido marginal, del partido comunista o de Izquierda Unida, más que a una persona que dice presentarse como un posible candidato a gobernar España".

Sin embargo, también en el PSOE se detecta alguna contradicción. Así, mientras González anunciaba el miércoles la posibilidad de adoptar "medidas complementarias" de tipo militar, el ministro Solana todavía mantenía ayer por la mañana que España sólo participaría en misiones de paz. Por la tarde, Solana ya admitía que están abiertas todas las opciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 1993