Cuba restringirá aun más el uso de electricidad y transportes

El Gobierno cubano está a punto de poner en práctica un nuevo paquete de medidas restrictivas ante el agravamiento de la crisis y el déficit de combustible que asfixia a la isla. El plan de emergencia reduce en más de dos tercios el transporte público en La Habana, establece la jubilación anticipada e incrementa los apagones por corte de electricidad, que pasarán de ocho horas semanales a ocho horas diarias.Aunque estas medidas todavía no han sido anunciadas oficialmente, en muchos centros laborales ya se ha informado que sólo quien vaya en bicicleta o a pie podrá seguir trabajando en el lugar habitual.

El nuevo plan anticrisis establece el requisito de poder desplazarse hasta el trabajo sin necesidad de utilizar el autobús o el coche. Para ello, desde comienzos de la semana pasada miembros de los sindicatos reactualizan en cada centro laboral el censo de las personas que pueden llegar a su trabajo en bici o andando. Los que viven lejos y no pueden hacerlo deben encontrar un sitio en otro centro que quede cerca de su casa.

"En caso de que no exista lugar donde reubicarlo, se enviaría al trabajador a su casa con el 60% o el 70% de su salario", explica un funcionario cubano, enfatizando que "jamás" las autoridades revolucionarias dejarán a nadie "desamparado".

Jubilación anticipada

También se establecerá la jubilación anticipada voluntaria a los 50 años para las mujeres y a los 55 para los, hombres. Hasta el momento, la edad para jubilarse era de 55 y 60 años, respectivamente. En ambos casos se conservará el 60% del salario.Aunque las autoridades de la isla intentan preservar lo más posible el salario de los cubanos, la crisis y la escasez: de combustible zarandean el barco de la revolución. En este contexto, el talón de Aquiles del nuevo plan de emergencia es el transporte público, que sufrirá drásticas reducciones.

El número de viajes diarios de los autobuses urbanos se reducirá de 10.000 a 3.200 en el caso de La Habana, y más aún en otras capitales de provincia, donde por su menor extensión ya funcionan taxis que no son otra cosa que coches de caballos. Una parte creciente de los transportes la realizan autobuses Pegaso de segunda mano donados por los ayuntamientos de Barcelona, Puerto Real o Milán, pues no hay baterías, ni neumáticos, ni piezas de repuesto para los viejos dinosaurios de Yugoslavia y Hungría.

La causa es sencilla. Cuba consumió en 1989 cerca de 13 millones de toneladas de petróleo soviético, y el año pasado, sólo 6,5 millones de toneladas, en su mayoría ruso. Este año, de momento, sólo tiene aseguradas 3,3 millones toneladas de Rusia y 1,3 millones de toneladas de su producción nacional más una cantidad no conocida de petróleo iraní. El 90% de la energía eléctrica que consume la isla se produce con crudo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de abril de 1993.

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