El Juzgado de Primera Instancia número 4 de Ibiza
ha condenado al Insalud y a los laboratorios Landerlan a pagar una indemnización de 35 millones de pesetas por un contagio de sida en 1984 que causó la muerte, en 1992, de Nuria R. , al serle inyectado el homoderivado Bebulin.


























































