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CARTAS AL DIRECTOR

Sobre las elecciones en Cuba

En los últimos días hemos leído multitud de opiniones, a cual más desafortunada, acerca de las elecciones cubanas. En realidad, todos los enfoques han tratado el tema desde una perspectiva unidimensional, parcial y hasta falseada, pensando que los cubanos podrían utilizar la ocasión para mostrar su desacuerdo con el régimen. Este error de planteamiento me parece sumamente grave. Siguiendo su propia lógica, deberíamos llegar a la conclusión, a tenor de los resultados, de que el régimen continúa contando con el apoyo masivo de la población. Seguramente, sin embargo, ninguno de los firmantes de las referidas opiniones estaría de acuerdo con la misma.No es éste el lugar para analizar el porqué de los resultados electorales cubanos. Nos gustaría, no obstante, hacer algunas indicaciones a manera de recordatorio para evitar en lo posible errores como el cometido en este caso. Lo primero que debemos tener en cuenta es la naturaleza del propio acontecimiento y el contexto en que se produce; esto es, el escaso valor que unas elecciones tienen en Cuba, más aún si se trata, como es el caso, de la elección de la Asamblea Nacional, órgano de escaso poder en la estructura institucional cubana. El control que desde dicha estructura institucional se ejerce sobre la población, en segundo lugar, no puede menospreciarse. Esta es una de las características básicas del sistema, el mecanismo que permite su supervivencia en medio de la crisis que asuela la isla en los últimos años. Por esta misma razón, y en tercer lugar, la presión internacional, que por enésima vez trata de utilizar un proceso electoral para desestabilizar un régimen político, cuenta con escasas posibilidades en un país donde el acceso a la información de lo que sucede en el exterior está sumamente restringido.

Somos conscientes de que la brevedad de estas observaciones, cuando ni siquiera se cuenta con el espacio suficiente para matizarlas y desarrollarlas, no ofrece respuestas acerca de la cuestión de fondo, acerca de lo que va a suceder en los próximos años, quizá meses, en Cuba. Nuestra intención, sin embargo, sólo pretende por el momento llamarla atención sobre planteamientos irreflexivos, carentes de rigor, fuera de contexto y basados en estereotipos, que tan sólo conducen a errores y en nada ayudan a la comprensión de realidades ajenas y tan complejas.- y 12 firmas más del Grupo América de Estudios Sociales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de marzo de 1993