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Una funcionaria de a ONU, acusada de pasividad ante un linchamiento en Gaza

El Gobierno de Israel decidió ayer abrir una investigación a una funcionaria del UNWRA (agencia de las Naciones Unidas para la protección de los refugiados palestinos), a la que se acusa de haber presenciado, sin intervenir, la lapidación hasta la muerte de Yehoshua Weissbrod, un empleado judío de la empresa Petrolgaz, en el campo de refugiados de Rafah, en Gaza.Según estas acusaciones, Catherine Striker-Wingstone, estadounidense de 33 años, encargada de cuestiones de derechos humanos, no avisó a nadie: ni al Ejército ni a la LTNWRA. Issa Karra, portavoz de la organización, aseguró que la funcionaria quiso salvar a Weissbrod, lo que le fue impedido por una multitud "extremadamente hostil".

La versión de la estadounidense es distinta. "Llegamos después del incidente", ha declarado. "El judío estaba ya muerto". Striker-Wingstone asegura que intentó avisar por radio a la sede de la UNWRA en Gaza, pero que no consiguió comunicar. "Tonterías. Se está riendo de nosotros", afirman los funcionarios israelíes. "Hay un puesto militar a dos minutos del lugar donde Weissbrod fue linchado. ¿Por qué no avisó?". Estas fuentes han precisado que fueron algunos residentes palestinos los que alertaron al Ejército.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 1993