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Grandes de la música en el homenaje a Andrés Segovia

La Reina asiste al concierto en el centenario del maestro

Ayer, día 21, se cumplía un siglo justo del nacimiento en Linares de Andrés Segovia, una de las grandes figuras de la música española y el protagonista máximo del renacimiento de la guitarra como instrumento noble de concierto. Madrid celebró la fecha con un concierto-homenaje presidido por la reina doña Sofía y organizado por las Juventudes Musicales Madrileñas con el fin de anegar fondos para las becas internacionales que cada año conceden a nuestros jóvenes artistas. Para tal fin, todas las figuras que intervinieron lo hicieron a título desinteresado.

Cualquier cronista podría titular el de anoche como concierto del siglo, ya que es muy difícil reunir en una sola velada al violonchelista Rostropóvich, a la pianista Alicia de Larrocha, a la soprano Victoria de los Ángeles los guitarristas Narci y Eliot Fisk, al cuarteto Cassadó, la Orquesta de Cámara Española y a Lucero Tena, extraordinaria con los" "palillos".Tras la Sinfonía núntero 1 de Luigi Bocherini, del que conmemoramos el 2500 aniversario de su nacimiento, por la Orquesta de Cámara Española que dirige su concertino, Víctor Martín, se unió a ella, Narciso Yepes como solista del Concierto en Re mayor. Las 10 cuerdas de la guitarra de Yepes sonaron con transparente belleza sobre el sutil fondo orquestal.

En seis lieder de Brahms, lució la voz y la inteligencia de la gran Victoria de los Ángeles acompañada por el excelente pianista Alberto Guinovart. Los cuatro ilustres instrumentistas que forman el cuarteto Cassadó, junto a Narciso Yepes y Lucero Tena nos trajeron el Bocherini madrileñizado através del Fapídango que figura en el Quinteto en Re mayor.

Eliot Fisk, discípulo de Segovia, tocó dos de las muchas partituras que tantos compositores imaginaron para Andrés Segovia. La danza pomposa, de Tansmann, y la jsonatina de Moreno Torroba, tuvieron exactas resonancias en el arte de Fisk. Alicia de Larrocha, midió y expresó los ecos románticos y andalucistas de Turina en su Rapsodia sinfónica.

Mistlav Rostropóvich, una leyenda para el violonchelo de nuestro siglo, protagonizó las Variaciones rococó, de Chaikovski, con la colaboración del grupo de Víctor Martín. Una vez más, asombró a todos el poderío de su mecanismo, las calidades-y dinámicas de su sonoridad y ese arco interminable que consigue legatos ¡nigualables. Como final, ofreció ,la su amigo Andrés Segovia" una zarabanda de Bach, verdaderamente conmovedora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de febrero de 1993