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La represión de la Intifada marca la gira de Christopher por Oriente Próximo

El secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher, va a encontrar dificultades en su primera gira por Oriente Próximo, iniciada ayer en Egipto. Las tropas israelíes han endurecido la represión contra la Intifada: en las últimas 24 horas han abatido a cuatro palestinos. La violencia en los territorios ocupados y el caso de los cerca de 400 palestinos deportados son las dos principales amenazas que planean sobre las conversaciones de paz para la región.Jaafar Mohamed Asraui, de 17 años, resultó alcanzado por los disparos de los soldados durante una redada en el campo de refugiados de Illar, en Gaza. Su muerte eleva a 36 el número de fallecidos en los 49 días que han transcurrido del año y a 1.020 desde el inicio de la Intifada, en 1987. Horas antes, también en la franja de Gaza, los soldados abrieron fuego, sin previo aviso, contra un hombre de 27 años, al que le causaron la muerte. Otros dos palestinos, de 13 y 18 años, resultaron muertos en la noche del miércoles en choques con el Ejército de Israel en Cisjordania.

Un funcionario del Departamento de Estado en Washington ha sido rotundo: Estados Unidos está muy preocupado por el aumento de la violencia en los territorios ocupados, que refuerza la posición palestina sobre la suerte de los casi 400 deportados en el sur del Líbano, lo que dificulta la reanudación de las conversaciones de paz.

El caso de los deportados

El tema de los palestinos deportados es prioritario en la agenda del viaje de Christopher. El secretario de Estado norteamericano ha definido su primera salida al exterior como una gira dedicada a recoger información. La realidad es que tiene un objetivo muy concreto: reactivar las negociaciones de paz de Oriente Próximo. La situación que va a encontrar en la zona no es la misma que dejó su predecesor, James Baker. El asunto de los 396 deportados por Israel el 17 de diciembre pasado ha afectado al buen clima que reinaba a finales de 1992, convirtiéndose en el principal obstáculo de las conversaciones.

Christopher se va a topar, sobre todo en Jordania, Siria y entre los palestinos, con un ambiente de cierta desconfianza. Los árabes temen que las relaciones entre Washington y Tel Aviv, que sufrieron algún traspiés durante la época de George Bush e Isaac Shamir, vuelvan a estrecharse. Esto, a su juicio, perjudica el papel de mediador de EE UU en el área.

El líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Arafat, viajó ayer a Ammán desde El Cairo para reunirse con el rey Hussein. Antes había mantenido conversaciones con Hosni Mubarak, presidente egipcio, en un intento de que los palestinos no queden descolgados del proceso. Son los únicos que mantienen el boicoteo a las conversaciones. Arafat se entrevistó también con los dirigentes palestinos de la CisJordania ocupada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de febrero de 1993