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La ONU aceptará un censo ampliado del referéndum en el Sáhara como pide Rabat

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobará en breve, según diplomáticos españoles, una resolución sobre el referéndum de autodeterminación en el Sáhara que en la práctica dará vía Ubre, a partir de mayo, a la ampliación del censo electoral reivindicada por Marruecos y aconsejará celebrar la consulta antes de final de año.

Francia y el Reino Unido apadrinarán el texto de una resolución con la que intentan desbloquear el proceso de paz en la ex colonia española, dónde estaba previsto que el referéndum se llevase a cabo hace ya 14 meses. El borrador, apalabrado también con EE UU y España, insta al secretario general, Butros Gali, a intensificar los contactos entre Marruecos y los independentistas del Frente Polisario para, de aquí a mayo, lograr un acuerdo sobre las inodalidades de organización del referéndum.La diplomacia española se atribuye en parte el mérito de haber ampliado un poco el plazo para el diálogo entre ambos adversarios, que EE UU deseaba recortar a 75 días, pero aún así es improbable que Rabat y el Polisario pacten en 90 días el acuerdo que no alcanzaron en varios años.

Durante ese trimestre, Gali deberá elaborar un nuevo informe sobre la puesta en práctica de la consulta por la ONU, inscribir en el censo a los electores no dudosos y si, como parece probable, no hay consenso, señalar cuál de los dos beligerantes entorpece el proceso.

A falta de acuerdo entre Rabat y los independentistas saharauis, Gali deberá poner en marcha el referéndum aplicando el plan de paz del anterior secretario general, Javier Pérez de Cuéllar, que el borrador de la resolución asume.

En diciembre de 1991, Pérez de Cuéllar recogió la tesis marroquí y propuso ampliar el censo de 74.000 saharauis, efectuado en 1974 por la administración colonial española, con los descendientes de personas nacidas o que hayan vivido en el Sáhara antes de 1974 seis años consecutivos o 12 de forma intermitente.

Rabat asegura que hay 120.000 personas en esa situación, la mayoría residentes en el sur de Marruecos y que votarían a favor de la marroquinidad del Sáhara, mientras el Polisario siempre ha rechazado publicamente cualquier modificación del censo original superior a un 15%.

Amenaza polisaria

Militarmente en mala postura y políticamente aislado, el Polisario es consciente bajo cuerda, según las mismas fuentes, de que no puede rechazar una decisión del máximo órgano de la ONU reanudando las hostilidades, como amenazó el martes en Madrid su secretario general, Mohamed Abdelaziz.La única carta que le queda por jugar es exigir que los aspirantes a votar en el referéndum demuestren con documentos escritos su condición de saharauis y no sólo con testimonios orales, como desearía Marruecos.

Es probable que, en esta última cuestión, el egipcio Gali tenga un cierto margen de maniobra que el Polisario teme utilice en su desventaja. También podrá el secretario general retrasar el referéndum más allá de diciembre si lo estima indispensable.

La relativa satisfacción que suscita en Marruecos este enfoque del Consejo de Seguridad quedó puesta de relieve ayer por una declaración de su ministro de Exteriores, Abdelatif Filali, en la que celebraba que el proyecto de resolución "confirme su apoyo al informe" de Pérez de Cuéllar, el más receptivo a la tesis marroquí.

Desde que el Consejo de Seguridad retomó, a finales de enero, la cuestión saharaui la diplomacia española ha hecho delicados equilibrios para intentar mantener su postura tradicional sin indisponer a Marruecos, que cuenta con el respaldo de París y Londres.

Los aprietos que pasa España quedaron una vez más puestos de relieve por el titular de Exteriores, Javier Solana, quien el miércoles fue muy ambiguo cuando explicó en el Congreso su postura. El la ONU, la diplomacia española se esfuerza, sin embargo, porque Gali "agote al máximo la fase de diálogo entre las partes y porque el horizonte temporal de celebración del referéndum sea flexible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de febrero de 1993

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