Europa pide a EE UU que ente el aislacionismo y mantenga a sus tropas en el continente

La Conferencia sobre Política de Seguridad de Múnich, uno de los clásicos foros de defensa de la Alianza Atlántica durante la guerra fría, se convirtió ayer en el mejor espejo de las incertidumbres que acosan a Occidente tras el derrumbe del imperio soviético, la inestabilidad general y los conflictos derivados de la nueva situación. Europa pidió abiertamente y con insistencia a la nueva Administración norteamericana que no caiga en el aislacionismo y mantenga su presencia en el continente. Pero Washington, representado por su nuevo secreta

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Para el canciller alemán, Helmut Kohl, "Estados Unidos cometería un gran error si creyera que puede retirarse de Europa. La OTAN sigue siendo absolutamente necesaria pese a los cambios producidos en los últimos años". Kohl continuó: "Lo digo como alemán y como europeo, y creo que esto también es aplicable a los norteamericanos. El potencial de conflicto es terrible. Si pudiera darles un consejo, les diría, puesto que les preocupa la construcción de la casa europea, que si yo fuera norteamericano sería el primero en alquilar un apartamento en esta casa".Para KohI, no hay que obsesionarse con los actuales problemas económicos y caer en el aislacionismo y en el proteccionismo. "Saldremos de la recesión en la que estamos", dijo. "Éstos son fenómenos cíclicos a los que ya estamos acostumbrados. No es el caso de los problemas de seguridad, que son permanentes".

La preocupación sobre el giro político que, en este sentido, pueda dar la nueva Administración del presidente Bill Clinton se reflejó también en la intervención de Bárbara McDougall, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, quien pidió que se cierre el acuerdo sobre libre comercio de la Ronda Uruguay del GATT. Para McDougall, esto es importante no sólo en el aspecto económico, sino también como prevención de futuros conflictos.

En el tema de la guerra civil en la antigua Yugoslavia, pese a ser constantemente citado, no se produjeron novedades. La impresión es que tras el matizado rechazo de Clinton al plan de paz de los mediadores internacionales Cyrus Vance (ONU) y David Owen (CE) todo el mundo está pendiente de cuál va a ser la postura de Washington. En este sentido, Aspin, que se entrevistó en privado con Kohl, confirmó posteriormente que esta semana Estados Unidos hará pública su propia propuesta.

En declaraciones a los periodistas, el jefe del Pentágono afirmó que el conflicto de Bosnia encabeza la agenda de su primer viaje al exterior. Aspin regresa hoy a Estados Unidos, y sus conversaciones con sus colegas europeos servirán para que Washington defina su postura al respecto.

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Amenaza creíble

Por su parte, el ministro británico de Exteriores, Douglas Hurd, tras insistir asimismo en que "la presencia continuada de Estados Unidos en Europa es fundamental para la seguridad del continente", se refirió al tema yugoslavo y dijo bromeando que "los diplomáticos salen más baratos que los militares". Añadió seguidamente que es preciso enviar primero a los negociadores, pero que "hay que apoyarlos con una amenaza creíble de aplicación de la fuerza".

El canciller alemán, tras afirmar que el plan de paz de los mediadores es "realista", dio un giro a su discurso al asegurar que, por más cruel y sanguinario que parezca este conflicto, "la historia de otras guerras no se va a repetir". "La III Guerra Mundial no empezará en los Balcanes". Kohl lanzo una seria advertencia sobre lo que pueda suceder en la antigua Unión Soviética. "En Rusia", añadió, "se sigue produciendo armamento convencional y no convencional en grandes cantidades. Y con esto no quiero acusar a nadie. He hablado con Borís Yeltsin, y mirando hacia el futuro cualquier cosa puede ocurrir en Rusia".

El canciller lanzó la siguiente advertencia: "No podemos contemplar sólo nuestros problemas. La situación en Rusia debe figurar entre nuestras principales prioridades. En Moscú existe la sensación de que Occidente no les tiene en cuenta. Y no hablamos de un pequeño país, sino de una gran nación a la que hay que tratar con respeto. Habría que escuchar, por ejemplo, lo que dice la Iglesia ortodoxa".

El ministro de Defensa francés, Pierre Joxe -pese a utilizar un lenguaje menos contundente que Kohl sobre la necesidad de la presencia norteamericana en Europa y condicionarla siempre a su coexistencia con un sistema de seguridad europeo-, se unió también al coro de los que pidieron el mantenimiento de los lazos transatlánticos.

Para Joxe, la presencia militar de Estados Unidos en Europa es "un elemento indispensable" que exige "una política común", y "debe mantener un nivel suficiente".

El ministro galo se refirió también a la dimensión mediterránea de la OTAN, citando las relaciones militares entre Francia, Italia y España.

El vicepresidente del Gobierno español, Narcís Serra, cuya presencia en Múnich había sido anunciada, anuló a última hora su viaje. España y Grecia eran los dos únicos países de la Alianza no representados.

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