GUERRA EN LOS BALCANES

Bush excluye en París cualquier intervención unilateral de EEUU en Bosnia

El presidente norteamericano, George Bush, excluyó cualquier intervención unilateral de su país en Bosnia después de entrevistarse ayer en París, durante dos horas, con el jefe de Estado francés, François Mitterrand. La situación en la antigua Yugoslavia estuvo en el centro del encuentro.El dirigente norteamericano, que quiso hacer esta escala en la capital francesa para saludar, por última vez antes de abandonar el cargo, a su "amigo François", hizo unas breves declaraciones tranquilizadoras: "Estados Unidos no hará nada unilateralmente que pudiera poner en peligro las tropas desplegadas en Bosnia bajo la bandera de la ONU". Francia, entre otros países, tiene soldados en la zona, pero no, así Estados Unidos.

Los dos jefes de Estado concordaron en recalcar su voluntad de dejar prioridad a la vía diplomática, en un momento en que están reunidos en Ginebra todos los representantes de las partes en conflicto. Pero ni Mitterrand ni Bush quisieron anticipar cuál sería su actitud en el caso de que fracasaran estas conversaciones: "Sería imprudente adelantarse a los resultados de la conferencia", dijo el presidente francés.

Sobre la mejor manera de hacer respetar el espacio aéreo bosnio, ambos políticos dijeron estar "absolutamente de acuerdo". Mitterrand afirmó que "existe una plena coincidencia sobre el hecho de que no debe ser posible alcanzar el territorio bosnio desde el espacio aéreo".

Esta frase, sin embargo, no, resuelve la divergencia entre quienes (los franceses) apuestan por una actitud defensiva, y quienes (los estadounidenses) sostienen la conveniencia de intervenciones preventivas. La primera opción equivale a limitar la tarea de las fuerzas de la ONU a las de una policía que no estaría autorizada a disparar, mientras que la segunda puede implicar el bombardeo de objetivos militares serbios.

Las negociaciones abiertas en Ginebra y el problema de la presencia de las tropas de la ONU en Bosnia son los dos elementos que aconsejan aplazar una decisión de frenar de manera más decidida a los serbios. Esta voluntad de no precipitar las cosas implica también que si el Consejo de Seguridad de la ONU decide una intervención militar, ésta iría precedida de un plazo, tal y como se hizo cuando la guerra del Golfo.

Actitud prudente

La actitud, cuando menos prudente, del presidente Mitterrand, contrario a "añadirle guerra a la guerra", fue cuestionada, sin embargo, el pasado viernes por Jacques Delors, presidente de la Comisión de la CE, que reclama de los Doce que se atrevan a "declararle la guerra a la guerraBush y Mitterrand admitieron "haber hablado también del GATT, aunque no puede decirse que hayamos progresado mucho", reconoció François Mitterrand.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 03 de enero de 1993.

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