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Fallece Ambrós, el dibujante que creó la imagen de 'El Capitán Trueno'

El dibujante valenciano Miguel Ambrosio Zaragoza, Ambrós, el hombre que plasmó por primera vez sobre el papel los rasgos y el mundo del célebre Capitán Trueno, el personaje ideado por Víctor Mora, falleció el martes en Barcelona a los 79 años a causa de un fallo cardiaco. Pese a que otros dibujantes han dado cuerpo al audaz, irreductible y moralmente monolítico guerrero, Ambrós será siempre, como Alex Raymond en el caso de Flash Gordón, el referente indiscutible en la imagen del personaje. "El Capitán Trueno ha perdido un padre" sintetizó ayer Víctor Mora.

Miguel Ambrosio Zaragoza, Ambrós, cuyos restos mortales fueron incinerados ayer en el cementerio barcelonés de Collserola, nació en Albuixech, un pueblo del área metropolitana de Valencia, en agosto de 1912. Maestro de profesión, fue depurado tras la guerra civil y nunca solicitó el reingreso. Después de dedicarse unos años a las labores del campo, en los primeros años cuarenta empezó a dibujar e intentó suerte en la Editorial Valenciana. Sin embargo, fue en Barcelona, ciudad a la que se trasladó en 1946, donde consolidó su trabajo como dibujante. Dos yanquis en África, para la editorial Hispanoamericana y El jinete fantasma y Chispita, para Grafidea, fueron algunas de las primeras historietas que creó en esa ciudad.En 1956, tras haber realizado varias historias para Bruguera, inició con Víctor Mora la publicación de las aventuras de El capitán Trueno. En 1960 abandonó este personaje, cuyo dibujo continuaron otros. Ambrós manifestó que dejó de dibujar El Capitán Trueno al preferir pasar hambre a someterse a los dictados draconianos de Bruguera. En 1971, emprendió una nueva colaboración con Mora en El corsario de hierro, y en 1981 se retiró. Su obra ha sido catalogada por Joan Navarro.

El escritor Alfons Cervera realizó este año una de las últimas entrevistas con Ambrós para la Historia del tebeo valenciano. Cervera recuerda al dibujante en su casa de la calle de Fabra i Puig; había sufrido ya dos infartos y vivía solo. "Sorprendentemente, no le daba miedo la soledad", comenta Cervera.

Considerado como uno de los dibujantes más perfectos, por su ritmo y su vigor narrativo, del tebeo en España, Ambrós explicaba que sus primeros dibujos eran "horribles". "Afición a los tebeos no tenía demasiada", comentaba, " pero sí a dibujar". Ambrós se quejaba de que los censores le "planchaban" a Sigrid, la heroína. Invariablemente, los generosos pechos del personaje que él dibujaba eran rebajados.

"Ambrós era un hombre que había sufrido mucho y esa fue una de las razones de que hiciera tan suyo el espíritu del Capitán Trueno, defensor de los débiles", explicó ayer a este diario Víctor Mora, conmovido tras el funeral del dibujante. "Lo conocí en 1956% continuó, "yo había escrito el primer guión de El capitán Trueno y la editorial [Bruguera] lo eligió a él para dibujarlo. Hizo unos estudios gráficos y nos convenció a todos. Muy pronto el personaje se hizo enormemente popular: de algún cuaderno se llegaron a tirar 350.000 ejemplares".

Según Mora, "El Capitán Trueno es una creación de dos personas, él y yo, y por eso el personaje, como Goliath, Crispín y todos los demás, ha quedado huérfano. Hoy ondea la bandera a media asta en el reino de Sigrid".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de octubre de 1992