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Fallece César Manrique, el artista que mejor supo unir arte y naturaleza

El pintor canario, de 73 años, murió a consecuencia de un accidente de tráfico en Lanzarote

Santa Cruz de Tenerife

El artista César Manrique falleció en la tarde de ayer en Lanzarote, víctima de un accidente de tráfico, cuando salía en su coche de la fundación que lleva su nombre, en Teguise. El cuerpo sin vida del pintor quedó atrapado en el interior del vehículo y fue extraído con la ayuda de gatos hidráulicos y pinzas cortadoras. Manrique Cabrera, de 73 años, falleció a las 15.00 (hora canaria), una hora después del accidente, tras ingresar en el hospital General de la isla.

Una ambulancia que casualmente circulaba por la zona del suceso pudo auxiliarle pero, a causa de la gravedad de sus lesiones, no fue posible salvarle la vida. El coche conducido por Manrique, un Jaguar de su propiedad, fue alcanzado lateralmente en un cruce de la carretera por un jeep, cuyo ocupante resultó con heridas de carácter leve. El artista se dirigía a su casa, en Haría, después de trabajar, como cada día, en su fundación, en Taíche, en el municipio de Teguise. Ultimaba los preparativos de su participación en los actos del Día Mundial del Turismo, previstos para el próximo domingo en la isla.Su muerte ha conmocionado al mundo cultural y político de Canarias. El presidente del Gobierno autónomo, Jerónimo Saavedra, expresó "el pesar que siento y creo que es compartido por todo el pueblo canario por la pérdida de César Manrique".

El escritor y amigo de Manrique, Alberto Vázquez Figueroa, señaló que "esta es la mayor pérdida de los últimos años en el mundo cultural de nuestro ámbito". Vázquez Figueroa y Manrique colaboraban en la actualidad en la realización de un monumento a la paz, promovido por la Consejería de Turismo y Transportes del Gobierno canario, para cuya inauguración había sido ya invitado el Premio Nobel de la Paz y ex presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov. A pesar de su avanzada edad, gozaba de una gran vitalidad y era, sin duda, uno de los agitadores sociales más brillantes de esta comunidad autónoma. Su ideario artístico, basado en una defensa acérrima de la convivencia de la plástica con la naturaleza, sincronizaba con su propio talante de activista y provocador nato de la sociedad, en aras de propiciar el máximo respeto al medio ambiente y al hombre. Por suerte, Manrique consiguió plasmar su filosofía del arte y, de la vida en una isla, Lanzarote, donde había nacido, a la que diseñó a su imagen y semejanza, en permanente disputa con la especulación inherente a un territorio marcadamente turístico.

La revolución del ocio

Autor de importantes proyectos urbanísticos ubicados en zonas turísticas y rurales del archipiélago, Manrique revolucionó la oferta de ocio y practicó un estilo estético nuevo que cautivó a críticos y artistas del mundo.En Tenerife creó el lago de Martianez (en el Puerto de la Cruz); proyectaba el parque marítimo de la capital, Santa Cruz de Tenerife. En Madrid realizó el proyecto de decoración del centro comercial La Vaguada. Su última obra en esta isla es Playa-jardín, la recuperación de una amplia costa de la isla, en el citado municipio de Puerto de la Cruz, obra que está a punto de ser concluida. En otras islas creó miradores y monumentos. Trabajó fielmente con un equipo de colaboradores y profesionales, entre los que destacan los arquitectos Juan Alfredo Amigó y José Luis Olcina y el constructor Luis Díaz de Losada.

Manrique, que se había sometido hace algunos años a una intervención quirúrgica a causa de una lesión que le afectaba la vista, no estaba impedido para conducir, según indicó anoche uno de sus colaboradores. El artista será enterrado hoy en el cementerio municipal de Haría. La capilla ardiente permanecerá instalada hasta el mediodía en el hospital insular de Arrecife.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de septiembre de 1992