Una red española pasaba africanos a Francia en un remolque por 100.000 pesetas

Cuatro españoles han sido detenidos en Irún (Guipúzcoa) como presuntos autores de un delito de estafa a 16 africanos ilegales. Los estafadores les habían introducido en territorio francés a cambio de la entrega de 100.000 pesetas por cada uno de ellos. Los magrebíes fueron abandonados en la carretera y permanecieron durante horas en un remolque hasta que fueron localizados por la policía francesa.Las autoridades galas devolvieron a España a los inmigrantes, que habían sido abandonados entre las localidades de Dax y Pau (Francia), a 150 kilómetros de la frontera española. Tras las investigaciones policiales fueron detenidos F. R. O., de 60 años de edad, A. B. B., de 59, F. O. E, de 36, y S. B., de 27, todos ellos naturales de Irún (Guipúzcoa).
Los cuatro detenidos, según la policía, formaban parte de una red organizada que se dedicaba a introducir en Francia a ilegales extranjeros a cambio de diversas cantidades de dinero. Los ilegales viajaban en el remolque del camión que transportaba un tractor.
El conductor del vehículo huyó en el tractor y no ha podido ser localizado por la policía. El remolque, junto con la carga legal que transportaba -rollos de papel- fue entregado por las autoridades francesas a una empresa consignataria de Irún para que fuera transportada a su lugar de destino. Los emigrantes ilegales se dirigían hacia países del centro de Europa.
Política restrictiva
Por otro lado, las organizaciones españolas de defensa de los derechos humanos y cooperación con el Tercer Mundo creen que la política oficial, cada vez más restrictiva, no es la solución para la inmigración ilegal y pretenden abrir el debate entre las partes interesadas y en la sociedad. Ése es el objetivo de las Jornadas Internacionales sobre Derecho de Asilo y Migraciones en la Comunidad Europea, que se celebran en Madrid desde hoy hasta el viernes.Las jornadas han sido organizadas por IEPALA (Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África) con la ayuda de Anmistía Internacional y la CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado).
"No creemos que los movimientos de población por razones de persecusión o búsqueda de una vida mejor se vayan a detener con represión y exigencia de visados", afirma Guilherme Da Cunha, representante en España del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).


























































