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La oposición quiere demorar la ratificación del tratado de amistad hispano-marroquí

Toda la oposición parlamentaria criticó ayer con dureza el Tratado de Amistad y Cooperación de España y Marruecos firmado por los jefes de Gobierno de ambos países en julio de 1991. IU, CDS y las Agrupaciones Independientes Canarias (AIC) pidieron que no se ponga en práctica o que se demore sine die la ratificación parlamentaria de ese texto, que el ministro de Asuntos Exteriores, Javier Solana, expuso en el Congreso.

Javier Rupérez, portavoz del PP en esa comisión, arremetió contra el tratado porque no se recoge satisfactoriamente el principio de "la inviolabilidad de las fronteras" ni la necesidad de alcanzar "una solución pacífica de las controversias". Estas ambigüedades, dijo, son perjudiciales para Ceuta y Melilla y "merecen una clarificación contundente del Estado".Para Rupérez, la actitud de Rabat no se corresponde con el espíritu del tratado, ya que no aplica un acuerdo suscrito con España sobre readmisión de inmigrantes que entran ilegalmente en la península Ibérica y mantiene, además, un contingente militar en la ex colonia española de Guinea Ecuatorial que garantiza la supervivencia del régimen dictatorial de Teodoro Obiang. El PP volvió a pedir ayer en vano la suspensión de toda cooperación con Guinea que no tenga carácter humanitario.

Rafael Arias Salgado (CDS) afirmó que el tratado "no es bueno para España porque implica un cambio de posiciones de principio", mientras que Ramón Espasa (IU-IC) cree que conculca una resolución aprobada en primavera por unanimidad en el Congreso en apoyo al referéndum de autodeterminación del Sáhara al que Marruecos pone trabas.

En su réplica, Solana, que compareció durante más de cinco horas ante la comisión, recalcó que "la interpretación que el Gobierno hace del tratado no se compadece con las afirmaciones" de la oposición. Las críticas de la oposición, según el titular de Exteriores, sólo conciernen a "la parte declarativa del texto", que "es prácticamente la misma" que la de los tratados suscritos con México y Venezuela.

Solana reconoció, no obstante, que la parte referente al Magreb en el tratado de Maastricht o la declaración del Consejo Europeo de Lisboa "son más explícitas" en lo relativo a los derechos humanos.

El ministro de Exteriores reveló en el Congreso que apoya el proyecto de su subsecretario, Máximo Cajal, de reagrupar en una sola sede todas las dependencias de su ministerio, actualmente disperso en una veintena de edificios. Tras recordar que quedaba un año de legislatura y que ésta es una época de recortes presupuestarios, afirmó: "Voy, no obstante, a sembrar para que otro pueda resolver, para que germine la nueva sede de Exteriores".

Anunció además, aunque sin precisar fechas, la apertura de tres nuevas embajadas en Croacia, Kazajstán y Bielorusia, aunque esta última podría abrirse finalmente en alguna de las tres repúblicas bálticas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 1992

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