Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crece el debate ante la huelga del 28-M

Redondo dice que el PSOE "cava su propia tumba" con el decreto de desempleo y la Ley de Huelga

Cuando faltan nueve días para la huelga del 28-M crece la polémica, en especial dentro de la esfera socialista. El líder de UGT, Nicolás Redondo, aseguró que el PSOE "cava su tumba" al apoyar el recorte del paro y la Ley de Huelga, mientras que la ejecutiva del partido calificaba la convocatoria de "injustificada y desmedida". El presidente González negó que exista un clima de crispación social: "Sólo existen algunos alterados", dijo. Entre tanto, la policía impidió la ocupación de las oficinas del Inem por parte de dirigentes sindicales.

El secretario general de UGT, Nicolás Redondo, aseguró ayer que el "PSOE está cavando su propia tumba" al adoptar medidas tales como el decreto-ley sobre desempleo o la Ley de Huelga. Redondo, que pronunció una conferencia en el Club Siglo XXI, acusó al Ejecutivo socialista de utilizar un doble lenguaje: el de la izquierda para las elecciones, y el de la derecha para gobernar. Además, el líder sindical achacó al Gobierno que "actúa y opera como un Gobierno conservador duro". A la conferencia y al posterior debate asistieron numerosos empresarios, pero no se encontraba ningún dirigente del partido socialista. Tan sólo los miembros de Izquierda Socialista Antonio Santesmases y Manuel de la Rocha; el presentador de la conferencia, Pedro Sabando, y antiguos altos cargos de Economía, como Luis Velasco y Juan Francisco Martín Seco. El líder ugetista también contó con la pre sencia de los dirigentes de IU, Jullo Anguita y Pablo Castellano, y los responsables de su sindicato, de CC OO y de USO.

Redondo definió la situación actual como de "fuerte agitación social y de un agudo grado de frustración política". Tras asegurar que la huelga no tiene ningún componente de rechazo a la integración europea, indicó que "la movilización sindical tiene su origen en medidas muy concretas, como el recorte de las prestaciones por desempleo o el proyecto de regulación de huelga. Un proyecto que, aún para los que ya estamos curados de espanto, resulta difícil de creer que lo haya hecho un Gobierno que se sigue llamando socialista".

Redondo acusó al Gobierno de olvidar el concepto de solidaridad y sustituirlo por "el enfoque contable de un empresario de seguros; la concepción del parado como un defraudador, un parásito, un gorrón social". Nicolás Redondo, después de atacar frontalmente al ministro de Economía, Carlos Solchaga, calificó el proyecto de Ley de Huelga de ser un claro intento de "reprimir el derecho de huelga". El dirigente ugetista completó su crítica asegurando que el proyecto "es un complemento de la Ley Corcuera para reforzar el autoritarismo del Gobierno". Redondo rechazó que la respuesta de los sindicatos tenga carácter "político". "Es una actuación sindical", dijo. Y se preguntó si "defender a los parados es una tarea sindical, o defender el derecho de huelga o exigir una política de reindustrialización".

Redondo comparó el respaldo parlamentario a esas medidas con las declaraciones del alcalde de Burgos, José María Peña. "Se llega a tal reduccionismo, que hasta los declarados culpables como el alcalde de Burgos, se amparan en su mayoría electoral para eludir sus responsabilidades penales y políticas", afirmó.

Los miembros de Izquierda Socialista que intervinieron en el debate lo hicieron para defender el papel de los sindicatos, sobre todo en un momento tan crítico como las vísperas de una huelga general. Antonio Santesmases lamentó en cierto modo "la carrera por mostrarse más antisindical que nadie" que se vive en estos momentos, y vislumbró para después del 28 de mayo dos escenarios: la negociación o una confrontación al estilo thatcheriano. Y se comprometió a ser uno de los que defiendan que no se opte por esa segunda vía.

Redondo aprovechó para hacer un llamamiento al ejecutivo a que "recobre el sentido común que ha perdido hace tiempo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de mayo de 1992

Más información

  • Acusa al Gobierno de presentar un programa de izquierdas y practicar una política de derechas