Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Roberto Matta obtiene el Premio Príncipe de Asturias de las Artes

"Reivindico una América que puede ofrecer una conciencia humanista", dice el pintor

El pintor surrealista chileno Roberto Matta, de 81 años, fue galardonado ayer con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 1992. La decisión del jurado resultó muy disputada entre la candidatura de Matta, propuesta por el Gobierno de Navarra, y la del actor mexicano Mario Moreno, Cantinflas, propuesto por miembros del jurado. Matta declaró en París, tras conocer el galardón, que reivindica "la esencia de una América que puede ofrecer nuevas referencias para el reencuentro de una conciencia humanista".

El voto de calidad del presidente del jurado, Antonio Pedrol Rius, presidente del Consejo General de la Abogacía Española, resolvió el fallo en favor del pintor chileno, tras sucesivos empates entre ambas candidaturas. El premio, que está dotado con cinco millones de pesetas y la reproducción de una escultura de Joan Miró, será entregado en Oviedo el próximo mes de octubre por el heredero de la Corona. Al premio concurrieron 50 candidaturas. Además de Mario Moreno, Cantinflas, resultaron prefinalistas los arquitectos Ricardo Bofill y Félix Candela. También llegaron a las últimas votaciones el arquitecto Francisco J. Saenz de Oíza y el compositor Joaquín Rodrigo.El fallo del jurado, adoptado por mayoría, subraya la contribución de Matta "de forma protagónica, a fecundar el arte norteamericano en el tiempo de la II Guerra Mundial, cuando se produjo la emigración de los escritores y artistas europeos a Nueva York". Agrega el fallo oficial del premio que "su obra, que explora las relaciones entre el lenguaje verbal y el pictórico, podría tomarse como ilustración ejemplar del principio del automatismo psíquico tan querido por los surrealistas".

El Gobierno navarro, que lo propuso para el premio, hacía explícita mención en la propuesta al "espíritu revolucionario no sólo en las ideas, sino en los hechos. Matta ha roto los moldes del artista convencional". "Y como buen vanguardista, es un exaltado, lo que no le ha impedido ver en la pintura el instrumento para el encuentro del hombre consigo mismo".

Roberto Matta Echaurren, que alterna su residencia habitual entre París y Tarquinia (Italia), se había ausentado ayer de su domicilio en la capital francesa para dar un paseo por los alrededores de París en compañía de unos amigos aprovechando que ayer era festivo en esa ciudad, en conmemoración de su liberación durante la II Guerra Mundial.

En declaraciones a la agencia Efe, poco antes de salir hacia el campo "para respirar aire puro", el artista chileno manifestó su sorpresa por este galardón, el primero que recibe en sus 81 años de edad. "Nunca obtuve ningún premio, y tengo una sensación extraña", dijo. A juicio del galardonado, en la decisión del jurado ha podido influir la continuada búsqueda del verbo América que inspira toda su obra. "Yo hablo del verbo América que emerge con un alma y una conciencia alternativas y complementarias a las europeas", explicó. Es una América, en opinión de Matta, que cultiva el verbo, el ánima, y muy distinta, señaló, de la América que sólo se preocupa de enriquecerse en dólares.

"En unos tiempos como los actuales, en los que el materialismo desplaza los valores espirituales, yo reivindico la esencia de una América que puede ofrecer al mundo nuevas referencias para el reencuentro de una conciencia humanista". "Quizá esta visión de nuevos valores que vienen del antiguo nuevo mundo haya servido para que, el jurado del Príncipe de Asturias se haya fijado en mí", manifestó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de mayo de 1992