Duelo por un taxista
Miles de taxistas madrileños acudieron ayer al entierro de su compañero Ángel Bueno Manso, asesinado a puñaladas. Los conductores hicieron su procesión de protesta a través del paseo de la Castellana, que estuvo colapsado a media mañana por la fila de taxistas que recorrió la avenida en señal de solidaridad. Hasta el mediodía no hubo coches de alquiler; la mayor parte de los 15.000 que hay en Madrid estuvieron en el cementerio Sur, y el resto hacía un paro en señal de duelo desde la medianoche. El Ayuntamiento no se comprometió con los representantes de los taxistas para aumentar las condiciones de seguridad.
Madrid /1


























































