La peseta
siguió apreciándose en el mes de febrero pasado, por lo que la competitividad de las exportaciones españolas experimentó un nuevo retroceso. Esta evolución se ha reflejado en una disminución del índice de tendencia de la competitividad (ITC), que elabora la Secretaría de Estado de Comercio, y que se ha reducido el 0,6%, hasta situarse en el 86,8%.


























































