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Primer caso de aluminosis verificado en Madrid

Una empresa especializada en informes de ingeniería sobre materiales de construcción ha confirmado el primer caso en Madrid de aluminosis con degradación. En el edificio localizado, que cubre una manzana entera del paseo de la Castellana, viven unas 400 familias en régimen de alquiler. La consultoría ha inspeccionado por encargo del Ayuntamiento más de 30 viguetas forjadas de otros tantos pisos de la casa, y ha detectado en más de la mitad síntomas inequívocos de deterioro por la acción de la aluminosis sobre el cemento de las vigas.

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El máximo responsable del departamento de Edificación del Ayuntamiento de Madrid, Santiago González, afirmó ayer que el informe fue recibido el jueves, y que efectivamente su contenido confirma la presencia de aluminosis sobre este inmueble. El edificio se halla situado entre el paseo de la Castellana y las calles de Carlos Maurrás, Félix Boix y Doctor Fléming. La aluminosis puede provocar la pérdida de estabilidad y el desplome de los materiales sobre los que se ha construido con este tipo de cemento.González explicó que el informe todavía no ha sido evaluado -por falta de tiempo- por los técnicos municipales ni por los concejales de Obras y Urbanismo. Por ello evitó hacer declaraciones oficiales y también transmitir una sensación alarmista. "En algunos casos se ha detectado aluminosis, pero no en todos. Lo importante no es saber que en el cemento hay presencia de alumina, porque ésta existe en todos los cementos. Lo que tenemos que considerar es el porcentaje para analizar la gravedad del asunto".

Este arquitecto municipal, catedrático durante más de 20 años de todas las asignaturas relacionadas con los materiales de construcción de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, entiende además que lo observado en este inmueble no se debe extrapolar necesariamente a otros edificios de la ciudad. González se reunirá el próximo lunes con el jefe de la sección de Edificación Deficiente del Ayuntamiento, Fernando Macías, para decidir las acciones que emprenderán en este caso concreto.

González reconoce, tras una primera evaluación superficial del informe, que el inmueble se dividirá ahora en bloques para actuar según el grado de aluminosis comprobado en cada zona. "En algunos es importante y en otros no", aclaré. González estima que varias viviendas, "no muchas", tendrán que ser desalojadas en un plazo de tiempo que no precisó, pero que consideré breve.

No hay peligro inmediato

El responsable de edificación del Ayuntamiento indicó también, para tranquilizar a los vecinos e inquilinos, que la acción desintegradora de la aluminosis, incluso en los casos más graves, no será inmediata. González reconoció, sin embargo, que la efectividad de la aluminosis es imprevisible, y que puede apreciarse en plazos cortos, medios o largos de tiempo. "Lo más normal, tal y como se ha observado actualmente el estado del edificio, es que no pasará absolutamente nada en unos ocho años", concretó el técnico municipal.El informe del Instituto Técnico de Materiales y Construcciones (Intemac), encargado por el Ayuntamiento a esta empresa de ingeniería relacionada accionarialmente con Construcciones y Contratas, tiene en estos momentos carácter confidencial.

Intemac ha realizado un muestreo sobre más de 30 viguetas forjadas de pisos situados en la mayoría de los 18 portales que tiene este inmueble. En un par de portales los vecinos no dejaron entrar a los técnicos de Intemac, por lo que éstos no pudieron efectuar ninguna prospección.

Esta versión es negada por representantes de los inquilinos, que además no se fían de estos informes técnicos.

Los análisis del muestreo efectuado por Intemac ratifican informes preliminares tanto de esta empresa como de OPEP Internacional, un laboratorio contratado por la sociedad Construcciones y Viviendas, dueña de la finca.

Estos informes son descalificados por los colectivos vecinales formados por los inquilinos porque los consideran interesados hacia objetivos claramente especuladores. Los vecinos exigieron en un primer momento muestras duplicadas del material constructivo seleccionado para encargar por su cuenta un análisis paralelo.

El estudio entregado el pasado jueves por Intemac concluye con una afirmación bien clara: en el inmueble de la Castellana hay aluminosis en proceso de degradación. Intemac sólo se atreve a proponer la necesidad de más estudios para profundizar en el caso. Intemac no especifica en ningún momento que se considere imprescindible el desalojo de alguna vivienda.

Los responsables municipales y los expertos que han elaborado el estudio reducen a puntos muy concretos y aislados la repercusión de la aluminosis en Madrid ("la colza del cemento" como se ha llegado a denominar).

Una fuente que ha tenido acceso directo al informe señaló: "Este. tipo de cemento se fabricó durante unos años solamente en Barcelona [cementera Molins] y con una producción muy escasa de toneladas al año. Se empleaba sobre todo en viguetas pretensadas, y en Madrid puede ser que existan más casos".

La fuente explicó también que "es probable, pero no seguro", que haya más casos de aluminosis en casas situadas al lado de la localizada en la Castellana, por la época en que fueron construidas".

Todas las fuentes consultadas son incapaces de evaluar el número de viviendas que se construyeron en Madrid utilizando cemento aluminoso en los años de expansión de cementera Molins. "No existe inventario de casas hechas con este sistema".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1992

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