_
_
_
_

Una sentencia cuestiona la ausencia de límites de velocidad en Alemania

Los conductores de Alemania, el último país de Occidente en el que aún no hay límite de velocidad en las autopistas, están a punto de perder este polémico privilegio. Mientras que la clase política sigue sin atreverse, un tribunal federal de Karlsruhe acaba de abrir una brecha en este derecho -irrenunciable para muchos alemanes- al dictaminar que un conductor que superaba la velocidad "aconsejada" de 130 kilómetros por hora puede ser declarado responsable de los daños de un accidente, incluso si no ha sido el causante.

Un tribunal federal ha osado atacar una de las libertades que los alemanes más aprecian, la de conducir un automóvil tan deprisa como quieran por sus impecables autopistas. La propuesta de los jueces hay que considerarla progresista o, por lo menos, ligada a la práctica política de la izquierda. El tribunal de Karlsruhe se ha decantado a favor de los ecologistas y socialdemócratas, que llevan tiempo pidiendo que Alemania deje de diferenciarse del mundo y considere tanto el ahorro de energía como la reducción de accidentes.La sentencia del tribunal federal de Karlsruhe rompe el principio sagrado en el que se basa la vida cotidiana en Alemania: el tener o no tener derecho. El conductor del automóvil -un Porsche- que ha sido condenado a pagar los daños producidos en el accidente en cuestión no cometió ninguna infracción. Viajaba por una autopista sin límite alguno de velocidad a 180 kilómetros por hora, adelantando por el carril de la izquierda a otros vehículos que circulaban con mayor lentitud.

Súbitamente, un automóvil más lento salió de la fila de la derecha. El conductor del Porsche intentó frenar, pero perdió el control y se metió en el arcén chocando con una furgoneta que, a su vez, colisionó con otro vehículo. Resultado: un gran estropicio y varios heridos. Mientras tanto, el causante del desaguisado, posiblemente ajeno a lo que sucedía detrás de él, seguía su camino y desaparecía de la escena del crimen.

Chivo expiatorio

Sin alguien a quien cargar la culpa, los perjudicados intentaron convertir al conductor del Porsche en el chivo expiatorio, y lo consiguieron. El tribunal de Karlsruhe ha dictaminado que el conductor que excede la velocidad "recomendada" de 130 kilómetros por hora puede ser obligado a pagar los daños sufridos por las víctimas de un accidente, incluso si no lo ha causado. Corresponde al hombre del Porsche probar que el accidente habría ocurrido igualmente aunque él hubiera circulado a menor velocidad.El Automóvil Club Alemán (ADAC) se ha apresurado a tranquilizar a sus socios. "Sigue estando permitido conducir a más de 130, pero esta sentencia nos recuerda la necesidad de tener cuidado", dijo en una nota.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_