EL FUTURO DE LA U.R.S.S.

Shevardnadze teme una nueva intentona de las fuerzas reaccionarias

Tokio / Nueva York - 27 nov 1991 - 23:00 UTC

El ministro de Exteriores soviético, Edvard Shevardnadze, volvió a conmocionar al mundo ayer al expresar su preocupación ante la posibilidad de un nuevo golpe de Estado en la Unión Soviética. "Numerosas fuerzas reaccionarias deseosas de resucitar un régimen totalitario sobrevivieron al frustrado golpe [de agosto] y otro golpe de Estado y nuevos disturbios pueden sacudir la Unión", declaró Shevardnadze a la agencia de noticias japonesa Kyodo.Las bolsas internacionales fueron las primeras en acusar con fuertes caídas -Londres perdió 24 puntos- las palabras del hombre que el 20 de diciembre del año pasado vaticinó lo que ocurriría en la URSS ocho meses más tarde. Entonces, Shevardnadze presentó su dimisión como jefe de la diplomacia soviética con esta declaración: "Se está gestando una dictadura. Nadie sabe qué dictadura ni qué dictador vendrán".

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Nuevamente ministro de Exteriores soviético, desde el pasado día 19, Shevardnadze aseguró a sus interlocutores japoneses que había vuelto a su viejo cargo administrativo porque "no podía permanecer al margen contemplando este proceso destructivo".

En respuesta a sus palabras, el ministro de Exteriores de la Federación Rusa, Andrei Kozyrev, que se encuentra en EE UU en visita oficial, declaró a la cadena de televisión norteamericana CNN que es "probable" que existan las condiciones para otra nueva intentona golpista.

Posteriormente, el portavoz del Gobierno soviético, Vitaly Churkin, trató de calmar las agitadas aguas: "Tengo serias dudas de que esas informaciones sean acertadas".

"Hay un peligro probable de golpe de Estado, pero no resolverá los problemas. Sólo llevará a un baño de sangre y a la vuelta a la guerra fría", dijo Kozyrev.

La llegada del invierno ha convertido en dramática la situación económica por la que atraviesa la URSS, el descontento hace mella en los ciudadanos cansados de aguardar colas, motivadas por el desabastecimiento que padecen las ciudades. Kozyrev aseguró que la única manera de evitar males mayores es continuar en el camino de reformas emprendido tanto en Rusia como en el resto de la URSS.

Más información en la página 70

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de noviembre de 1991.

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