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Un policía español testifica en Miami en el juicio contra el general Noriega

Un oficial de la Policía española, el inspector Pablo Luis Muñoz, fue llamado ayer por el Gobierno norteamericano para testificar en Miami en el juicio contra el derrocado general panameño, Manuel Antonio Noriega. Muñoz corroboró para los fiscales aspectos relacionados con la detención en España de uno de los barones del cartel de Medellín, Jorge Luis Ochoa, en noviembre de 1984 y su posterior deportación a Colombia.

Los fiscales estaban interesados en la documentación panameña que portaba Ochoa en el momento de su captura, bajo la falsa identidad que utilizó durante su estancia en España: Moisés Miranda Morales.

Muñoz, que testificó en castellano, dijo que Ochoa negó categóricamente su verdadera identidad hasta que convencieron a su esposa, María Lía Posada Echeverri, también detenida con él, a que lo disuadiera. "Yo le dije, ¡hola Jorge!, y él lo negó. Él dijo, mi nombre es Moisés Moreno Miranda", contó Muñoz, entre risas de la audiencia.

Ochoa tenía pasaporte, permiso de conducir y carné de identidad panameño a nombre de Miranda.

El abogado de la defensa, Frank Rubino, objetó el testimonio de Muñoz con el argumento de que la captura de Ochoa no es relevante en el caso que lleva el tribunal contra su cliente por narcotráfico. Al interrogarlo estableció que las investigaciones realizadas por Muñoz no mostraron que existiese una conexión entre Noriega y Ochoa.

Mufloz admitió que "jamás" mencionó Ochoa el nombre de Noriega mientras estuvo detenido do en España. EE UU pidió a España la detención y la extradición de Ochoa por tráfico de cocaína, pero Colombia lo reclamó posteriormente por otro cargo menor relacionado con la importación de toros de lidia sin la debida documentación. Al regresar a su país, Ochoa fue puesto en libertad bajo fianza y luego evadió a la justicia.

Financiación de la Contra

Por otra parte, y según admitió el lunes el notorio narcotraficante colombiano Carlos Lehder, la Contra nicaragüense, respaldada durante más de 10 años por Estados Unidos, recibió 10 millones de dólares del cartel de Medellin, que utilizó las bases, de los rebeldes antisandinistas en Costa Rica para transportar cocaína.En su cuarto día de testimonios ante el tribunal que juzga a Noriega, Lelider reconoció, ante insistentes preguntas del abogado de la defensa, Frank Rubino, que "hubo alguna contribución al movimiento anticomunista contra y que "pudo ser de unos 10 millones de dólares".

El narcotraficante tuvo que admitir esta financiación de la Contra al ser confrontado por Rubino con declaraciones que hizo en ese sentido en marzo de 1990 a la revista Playboy, en una entrevista que concedió en la cárcel de máxima seguridad de Marioti (Ilinois), donde cumple una condena de 135 años por importación de cocaína en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de noviembre de 1991