Herb Ritts, el fotógrafo de Madonna

Entre la gente de Hollywood, ser famoso implica haber pasado por el objetivo de Herb Ritts. Llegar hasta la cámara de este autor californiano, menudo, expansivo y con pinta de concertista de violonchelo, marca la etapa del antes y el después en la trayectoria artística de las estrellas del negocio del espectáculo. Así lo han demostrado los casos de Michael Jackson y su hermana Jaznet, de Chris Isaak, de la modelo Naomi Campbell o del gran punto débil de Ritts, su amiga y mejor cliente, Madonna.El flamante ganador del premio al mejor fotógrafo de moda de 1991 -compartido con Meisel y Von Unwerth, que no han podido asistir al acontecimiento- ha paseado durante dos días por Barcelona, donde ha anunciado la publicación de un nuevo libro de retratos cuyos beneficios se destinarán a una fundación norteamericana de lucha contra el virus del sida.

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"A Madonna la conocí en 1983 y conectamos a primera vista. Empecé haciéndole fotos para actuaciones, giras y revistas, y descubrimos que juntos llegábamos más allá del cometido de la foto. En mis fotografías me gusta captar lo que hay dentro de las personas, la sensibilidad, y en Madonna es emocionante porque sabe transformarse en varias mujeres a la vez, cada una con su personalidad dibujada; desde el ama de casa que se revoluciona en Material girl hasta la mujer natural y transparente que canta Cheryl. Desde hace ocho años somos como hermanos", manifestó Ritts a EL PAÍS.

Precisamente, unas imágenes de la cantante que el fotógrafo realizó para la revista Interview y que por motivos de censura fueron retiradas del mercado le han otorgado el reconocimiento por parte de los miembros del jurado. Junto a las poses provocativas y las miradas impúdicas a la cámara de Madonna, Ritts también ha presentado el retrato de una mujer enfundada en vinilo con el rostro cubierto, además de la imagen de una chica recién salida del agua.

"No busco sólo el choque estético en mi trabajo. Para mí la foto es como un viaje porque continuamente descubres nuevos episodios, y a veces desembocan en imágenes duras, sensibles, clásicas, experimentales... Según el mensaje. Considero que no tengo un estilo específico", señala Ritts, que da un ejemplo para entender su objetivo: "Si alguien ve una foto mía de Madonna dentro de 50 años sin saber quién fue, pensará obligatoriamente que se trataba de una mujer interesante. Yo busco eso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de noviembre de 1991.