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El cineasta García Sánchez dirige la última comedia teatral de Fernán-Gómez

Emma Cohen y Nicolás Dueñas estrenan hoy en Segovia 'Los domingos, bacanal'

Una nueva obra teatral de Fernando Fernán-Gómez, Los domingos, bacanal, con dirección escénica del cineasta José Luis García Sánchez, se estrena hoy en el teatro Juan Bravo de Segovia, recuperando así a este creador polimórfico de la escena española en su condición de autor dramático que explora con la escritura los límites de su oficio y las limitaciones de la vida. Los domingos, bacanal es, sin embargo, un lejano texto que Fernando Fernán-Gómez comenzó a elaborar hace más de 15 años y cuya escritura abandonó por considerarla entonces inútil.

"Al igual que casi todas mis obras, ésta está pensada -si es que alguna lo está- unos cuantos años antes de ser escrita", explica Fernán-Gómez. "Emborroné primero ocho o diez folios de diálogos", continúa, "y ahí suspendí el trabajo. Reanudé la labor muchos años después tras el premio Lope de Vega obtenido por Las bicicletas son para el verano".Sin embargo, en el verano de 1980 Los domingos, bacanal llegó a las tablas de un madrileño teatro de barrio produciendo en su corta trayectoria un notable escándalo por la molestia que provocaba en cierto sector del público al contemplar en el dislocado espejo que el autor les ponía delante el reflejo de sus miedos más íntimos.

"No puedo alardear de haber sido muy original en el tema de esta comedia. Pertenece a algo que ya, cuando la pensé, podía considerarse como un género, el del teatro-juego", declara Fernán-Gómez. "En aquella ocasión, la acogida que mereció no fue muy favorable. Una familia de asistentes a una de las representaciones me agredió verbal, pero muy violentamente, en plena calle", dice Fernán-Gómez.

Los domingos, bacanal podría ser como una serie de recortes de un vodevil pensado por Pirandello. Plantea a través de la confusión de la identidad de los personajes -reunidos en un chalé de la sierra madrileña para desbocar sus fantasías más imposibles- el acercamiento a la autenticidad. El vehículo es lo inverosímil, con la representación de la mentira.

Ejercicio de actores

Pero para Fernán-Gómez lo importante en esta obra no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta. "En principio, esta comedia es sólo el pretexto para un ejercicio de actores. Así se concibió, como una disculpa para que un grupo de ellos pudiera hacer eso que tanto les tienta y que muy pocas veces pueden conseguir: interpretar varios personajes dentro de uno solo".José Luis García Sánchez, director de películas como El love feroz, Las truchas, La corte del faraón o la recientemente es trenada La noche más larga, debutó como director teatral en 1981 con la puesta en escena de la obra, de Manuel Puig El beso de la mujer araña. Ahora, diez años después, regresa a las tablas dirigiendo a Fernán Gómez.. "Los domingos, bacanal, es un texto qué se podría considerar como circo teatral", dice García Sánchez. "La almendra de la función es el propio juego. Durante los ensayos he tenido la sensación de estar dirigiendo un partido de fútbol en el que juegan cuatro equipos a la vez", declara.

El teatro de Fernán-Gómez, como su cine, es el resultado del trabajo de un hombre que reflexiona con honestidad e inteligencia sobre su oficio, sobre lo que late detrás de la condición del cómico. Nadie como él ha tratado con tanto cariño y tanto conocimiento a las gentes de la fárándula", concluye García Sánchez. Los domingos, bacanal es el primer espectáculo de la nueva compañía Teatro del Foro en coproducción con la productora privada Pentación. El reparto está integrado por Emma Cohen, Nicolás Dueñas, Joaquín Kremel y Julia Torres, entre otros. "Para un actor es un privilegio interpretar esta obra, porque es un juego en el que disfrutas mucho. No te queda oportunidad para contemplar a los personajes desde un columpio, sino que les tienes y estás con ellos constantemente", afirma la actriz Emma Cohen, quien añade que a Femán-Gómez le entran muchos más nervios ante un estreno teatral que ante el de una película. "Todo director de cine es más dueño de su obra que un autor teatral. Cuando lees sus textos es igual que si vieras una de sus películas, pero no así cuando asistes a la representación de una de sus obras, porque por ella han pasado ya muchas manos. Sin embargo, como autor teatral, Fernando, aunque sufra, goza mucho más", concluye la actriz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de noviembre de 1991