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Gates obtiene el apoyo del Señado para dirigir la CIA

El Senado norteamericano respaldó ayer con 64 votos a favor -31 en contra- la nominación de Robert Gates como nuevo director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Se trata de la segunda nominación propuesta por el presidente George Bush que es aprobada por el legislativo en el plazo de tres semanas.

Gates ha necesitado seis meses para convertirse en el jefe del espionaje norteamericano. Para alcanzar el puesto tuvo que prometer al Comité de Inteligencia del Senado que dimitiría si en el futuro la investigación del escándalo Irán Gate debilita su credibilidad en el Congreso.Gates, uno de los hombres de confianza del presidente, no pudo alcanzar el ansiado puesto de director de la CIA en 1987 por culpa del Irán Gate, pero en todo este tiempo los demócratas y quienes se han opuesto a su nominación no han podido probar sus sospechas.

El nombramiento de Gates se ha valorado en Washington como una victoria más de Bush frente al Senado donde existe mayoría demócrata. El nuevo director de la CIA consiguió la aprobación senatorial tres semanas después de que el juez Clarence Thomas consiguiera ser nombrado miembro del Tribunal Supremo, al superar una de las votaciones más reñidas de la historia legislativa americana.

El senador demócrata por Oklahoma, David Boren, que preside el Comité de Inteligencia, ha declarado que espera que Gates sea "inocente" de todas las acusaciones que le han relacionado con el Irán Gate. Boren, sin embargo, no ha podido disipar las dudas que aún persisten sobre el papel de Gates en aquel asunto, que ha salpicado a otras tantas figuras de la administración del presidente Ronald Reagan.

El nuevo director de la CIA ha declarado sobre aquel asunto que reconoce que en su día debió preguntar a sus superiores más detalles sobre lo que estaba ocurriendo, pero que su fidelidad al entonces jefe de la Agencia, William Casey, ya fallecido, y al presidente Reagan, le impidió investigar y averiguar la legalidad de la venta de armas a Irán a cambio de la libertad de rehenes norteamericanos.

Un conocedor de la CIA

El nuevo jefe del espionaje estadounidense conoce la CIA a la Perfección aunque algunos senadores no le hayan considerado capacitado para convertirse en el director de la Agencia. En 1966 Gates, ingresó en el Servicio de Inteligencia como analista experto en la Unión Soviética. Durante 20 años estuvo escalando posiciones hasta que en 1986 , cuando estaba a punto de convertirse en el número dos de la CIA, Bush lo nombró consejero adjunto de seguridad nacional.

Los críticos de Gates aseguran que ha escalado posiciones a base de alabar a sus jefes y que su cerrada opinión acerca de la Unión Soviética y el final de la Guerra Fría, a la que se opuso en ciertos momentos, le impiden ocupar este puesto.

El senador Edward Kennedy, de Massachussetts, le ha calificado como "un luchador de la guerra fría", mientras que Ernest Hollings, un demócrata de Carolina del Sur cree que el punto flaco de Gates es que "le agrada halagar a sus superiores, aunque se trate de personas como Casey".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de noviembre de 1991

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