Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La herencia del generalísimo

Las torres de la plaza de Castilla, que construye KIO, era una de las ideas monumentales que los urbanistas del franquismo barajaban para coronar la prolongación de la avenida del Generalísimo hasta el extremo norte de Madrid.La compañía Urbanizadora del Norte (Urbanor) obtuvo estos terrenos cuando aún no existían KIO ni los Albertos, sus anteriores dueños. Fue en enero de 1957, y a cambio tuvieron que ceder varias parcelas necesarias para la prolongación de la Castellana. En 1967 estaba previsto construir, y así lo contemplaba el plan general de entonces, dos torres de 44 plantas.

El plan general de 1985 admite los derechos adquiridos y respeta la alta edificabilidad (125.000 metros cuadrados). Dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, según el Ayuntamiento, aseguran que el posterior planeamiento de la zona (estudio de detalle) se ajusta a esa edificabilidad. Otra, la última, se muestra en contra. Sólo uno de los abogados consultados ayer consideraba que el Ayuntamiento debía paralizar las obras. "Es como si construyeran sin licencia, y, en dos meses, deberían pedir una nueva", explicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de noviembre de 1991