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Unos 10.000 ATS dejan cada año la profesión

La crisis de la enfermería, larvada durante años, ha tocado fondo, a juicio de las declaraciones efectuadas ayer por Máximo Gónzalez Jurado, presidente del Consejo General de Colegios de Diplomados en Enfermería o Auxiliares Técnicos Sanitarios (ATS). Un informe realizado por esta entidad y financiado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, revela que la escasez de profesionales es uno de los problemas que más directamente afecta a la sanidad española. El índice de abandonos profesionales -unos 10.000 al año- supera al de nuevas incorporaciones.

La vida media de un ATS en activo es de diez años y el 20% de los profesionales de enfermería afirma que no volvería a escoger esa carrera si tuviera la oportunidad. La escasez de incentivos, unida a la precariedad de las condiciones de trabajo, hacen inevitable un conflicto, según González Jurado, que responsabilizó de esta situación al ministro de Sanidad, Julián García Valverde. Los responsables de la política sanitaria "dejan pudrirse los problemas sin tomar decisiones", afirmó Máximo González. Tras esto, acusó al actual equipo ministerial de estar provocando un conflicto en el sistema sanitario para "tener la excusa de hacer una reforma sin haberla debatido y sin saber cuáles serán las ventajas de los cambios". "La enfermería no va a caer en esa trampa. Plantearemos una huelga, cuando políticamente nos convenga, en 1992", afirmó.

Máximo González reconoció que la desmotivación profesional es común a todos los sanitarios -"la sanidad en España se encuentra en la UVI", dijo-, pero se vive con mayor intensidad entre los ATS. Entre los factores que contribuyen a esta situación, el presidente de los 160.000 enfermeros que hay en España recordó que se trata de la carrera universitaria que exige, tras ingenieros de telecomunicaciones, mayor puntuación para cursarla. Paradójicamente, la valoración social de la enfermería se encuentra muy devaluada con respecto a otros carreras. A esto hay que añadir que aún está sin definir su ciclo superior y sus funciones profesionales están reguladas por una normativa de 1960. La voz de alarma lanzada por el Consejo General de Colegios de Diplomados en Enfermería coincide miméticarnente con el diagnóstico realizado en julio pasado por el sindicato de ATS (SATSE).

Sin matronas

La encuesta realizada por este sindicato entre 8.218 enfermeros y enfermeras de toda España reveló que sólo el 40% estaba dispuesto a seguir trabajando en ese campo aunque encontrase un trabajo sanitario con el mismo sueldo. Un 30% contestaba rotundamente que "dejaría la sanidad" y un 28% afirmaba que, al menos, "se lo pensaría". El conjunto de ATS que se siente insatisfechos (50%) o frustrados (45,7%) representa el 96% de la muestra. Más datos; el 92% considera que la planificación en el servicio donde trabaja es pésima o mala, y el 98% afirma que en los últimos meses la presión asistencial y las cargas de trabajo han crecido hasta un "punto insoportable" o de "forma considerable".La preocupación por esta situación ha llegado incluso a la Comunidad Europea (CE). El Comité de Enlace de Matronas de la CE se reunió recientemente en Madrid, mostrando su interés tanto por la escasez de esas profesionales como por el hecho de que España es el único país comunitario que no cuenta con un plan de estudios para esa especialidad.

Esto repercute negativamente en la salud materno-infantil, ya que las mujeres no tienen la asistencia adecuada en el parto. Según el SATSE, esa especialidad es de las que registran mayor número de abandonos, ya que a las jubilaciones por edad se añade que muchas matronas jóvenes no pueden soportar la sobrecarga de trabajo. Las matronas que subsisten "deben multiplicarse para cubrir las necesidades existentes", concluye este sindicato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de octubre de 1991

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