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FRACASA EL GOLPE DE ESTADO EN LA U.R.S.S.

Gorbachoy anunciá que depurará el partido comunista de fuerzas reaccionarias

Mijaíl Gorbachov, que compareció ayer tarde ante centenares de periodistas para narrar su experiencia durante el golpe de Estado y analizar algunos aspectos del mismo, reconoció haber cometido errores al'elegir a sus colaboradores, entre ellos el vicepresidente Guenadi Yanáyey, que había sido rechazado por el Congreso de Diputados en la primera votación,. así como a Dmitri Yázov y Valdímir Kriuchkov. De ambos dijo que habían sido sus "hombres de más confianza". Gorbachov elogió al presidente ruso, Borís Yeltsin, de quien resaltó su "destacada labor". Respecto al PCUS, el presidente soviético se negó a descalifícarlo globalmente y anunció su intención de depurarlo de las fuerzas reaccionarias.

El presidente soviético Mijafl Gorbachov insistió en su conferencia de prensa, la primera después de su regreso a Moscú tras haber permanecido en Crimea aislado por los golpistas, en los puntos de confluencia entre él y el presidente de la república de Rusia, Borís Yeltsin: "Desde hace algún tiempo", aseguró, "hacemos todo lo posible por sacar adelante nuestra tarea común que es la unión de las fuerzas democráticas. Eso es lo principal". Respecto a los decretos promulgados por Yeltsin. durante el cautiverio de Gorbachov, este dijo: "He tenido conocimiento de ellos hoy mismo. Creo que, dadas las cir cunstancias, lo que los rusos han hecho ha sido lo que exigía la situación. En una situación de crisis, lo que prevalece es la lucha contra la reacción. Hacía falta una fuerza que se le opusiera".Mientras Gorbachov efectuaba la conferencia de prensa, miles de manifestantes se dirigían contra la sede del KGB, donde derribaron la es tatua del fundador del temido Comité de la Seguridad del Estado, y proferían consignas contra el Partido Comunista de la Unión Soviética. Estos hechos no fueron evitados por el dirigente soviético quien criticó a los manifestantes y aseguró que no se proponía iniciar una "caza de brujas", al tiempo que se negaba a admitir "las críticas globales" que descalificaban al partido, aun reconociendo que sus responsables deberían justificar el silencio mantenido durante los tres días en los que logró mantenerse la junta golpista.

"Mi objetivo", aseguró Gorbachov, "es expulsar del partido comunista a las fuerzas reaccionarias. Ahora bien, si alguien dice que todo el partido comunista es una fuerza reaccionaria yo no puedo estar de acuerdo con él, porque conozco miles de personas, cientos de personas, y algunas de ellas están sentadas aquí, que son verdaderos demócratas, que son decididos partidarios de la perestroika".

Renovar el partido

Gorbachov aseguró que no había pensado en ningún momento en abandonar el partido ni sus ideas comunistas y que proyectaba seguir luchando para su renovación: "Mi batalla para la reforma del partido continúa. No pienso cambiar de posición. Soy un hombre de principios y no voy a abandonar mis ideas socialistas", aseguró.

Uno de los momentos en los que se le vió más conturbado fue cuando se refirió a la participación de sus colabora dores en el golpe. Tras reconocer el acierto del Congreso de los Diputados al rechazar a Yanáyev en la primera votación y su error al insistir en su nominación como vicepresidente, Gorbachov evocó su confianza en otras dos figuras en la junta militar: el mariscal Yázov, ministro de Defensa, y el dirigente del KGB Krichkov, a los que definió como "los dos hombres de más confianza suya". También se refirió a la decepción de comprobar la participación en el golpe del ministro del Interior, Borís Pugo, que se suicidó ayer, aunque sin hacer referencia a este hecho, y a su primer ministro Valentín Pávlov.

"Ha sido una lección para mí", aseguró abatido, "y no ha sido mi único error. Tienen ustedes delante a un hombre que vive una situación dramática. Es una experiencia difícil, muy difícil. Yo tenía una particular confianza en Yázov y Kriuchkov", y añadió: "Eran personas a las que yo promoví, en las que yo confiaba".

Pese a ello, el presidente soviético recordó que no tuvo reparos en adoptar como primera medida la orden de arresto de los insurgentes, a los que se negó en redondo a recibir cuando acudieron a Crimea para parlamentar con él tras haberle mantenido aislado durante tres días en los que fue desposeído del poder legal aduciendo que se hallaba enfermo. Posteriormente, Gorbachov había decidido, explicó, que se creara una comisión encargada de llevar adelante una investigación sobre las actuaciones de los golpistas. Esta comisión está integrada, según el presidente soviético, por miembros de la Fiscalía Central de la URSS y de la Federación rusa.

La inclusión de fiscales rusos en la comisión investigadora había sido una de las propuestas más reiteradas por el Parlamento ruso, en el que se sospechaba de la subordinación de la Fiscalía Central soviética a los golpistas.

Gorbachov anunció también que ya había efectuado nuevos nombramientos. Al frente del KGB ha sido situado, interinamente, Leonid Shebarshina; el nuevo ministro de Defensa es Mijaíl Moiseiev, mientras que Vasily Trushin ha sido designado como nuevo ministro del Interior.

La experiencia del golpe, de la reacción producida entre los habitantes de las ciudades, entre las que destacó especialmente Moscú y Leningrado, le había confirmado, dijo, que durante estos seis años había estado en el buen camino.

También las conversaciones mantenidas tras su liberación con otros dirigentes políticos le habían confirmado esta impresión, sin que ello significara que en estos momentos la Unión Soviética hubiera superado sus problemas.

Problemas pendientes

"Estos días mantuve muchas conversaciones. He hablado, entre otros con el presidente George Bush, con el presidente Mitterrand, con el canciller Kohl, con el primer ministro Major, con el canadiense Mulroney. Incluso he hablado hoy con Australia, con Andreotti, con el presidente de Egipto Mubarak. En general, excluyendo a Gaddafi, Husein y Rubizks... hemos coincidido en que los procesos en el Báltico y otras repúblicas no son fáciles".

En parecidos términos se había expresado a su llegada a Moscú a la 1. 12 de ayer, hora española. El fracaso del golpe de Estado es "una gran victoria de la perestroika ", declaró Gorbachov a su llegada a Moscú. En una entrevista dada por la televisión soviética ayer por la mañana, Gorbachov aparecía visiblemente fatigado. Respondió lentamente, con la respiración entrecortada, informa Stéphane Bentura, de la Agencia France Press.

"Lo más importante es que todo lo que hemos hecho desde 1985 ha dado ya sus frutos. La sociedad, nuestra gente, ha cambiado, y esto ha supuesto el principal obstáculo a esta aventura en la que se ha embarcado un grupo de individuos", dijo el presidente soviético.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de agosto de 1991

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