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Participantes en el motín de Puerto quemaron sus ropas en el furgón para impedir su traslado

Cuatro de los internos -incluido Julio Romero Amador, quien presuntamente decapitó a un recluso- que participaron el pasado domingo en el motín del centro penitenciario Puerto 1, de El Puerto de Santa María (Cádiz) intentaron abortar el pasado martes en Sevilla su traslado al penal de Badajoz prendiendo fuego a sus ropas. A pesar de la gran humareda que se produjo en el interior del vehículo, los funcionarios que los conducían no pararon el furgón, pero sí cambiaron el destino dirigiéndose a la prisión de Sevilla 2, dada la proximidad del centro.

Una vez en el centro penitenciario sevillano, y después de mantener un forcejeo con los funcionarios de la prisión, fueron introducidos en un segundo vehículo, que finalmente los desplazó a Badajoz en cuyo centro penitenciario quedaron recluidos sobre las 20.00 del martes.Entre los desplazados se encontraban Julio Romero Amador y José Antonio Redondo, que encabezaron el pasado domingo un motín en el cual murió otro preso del penal portuense, Miguel Anguita Martínez, que fue decapitado presuntamente por Romero en un ajuste de cuentas.

Según el testimonio de un funcionario de la prisión Puerto 1, los reclusos consiguieron deshacerse de las esposas gracias a una pieza metálica hecha por ellos mismos. Pese a que la Guardia Civil emplea un nuevo sistema de cierre dotado de mayor seguridad y diferente al de otros cuerpos policiales, los internos consiguieron abrir las esposas con relativa facilidad gracias a la ganzúa metálica, informa Francisco Abuín.

La información difundida por los funcionarios fue, sin embargo, desmentida por la Delegación del Gobierno en Andalucía y por el director en funciones de la prisión Sevilla 2, Antonio de Diego. Un portavoz de la Delegación del Gobierno aseguró que la Comandancia de zona de la Guardia Civil, que había instalado un dispositivo de vigilancia sobre el itinerario del furgón, no había tenido conocimiento de un intento de fuga. Esta fuente añadió que, salvo el retraso en la salida del furgón de la prisión Puerto 1 -unas tres horas, según la Guardia Civil-, los controles dispuestos por estas fuerzas no habían detectado ninguna irregularidad.

El director de la prisión Sevilla 2, Antonio Diego, desmitió el intento de fuga, aunque admitió que el furgón estuvo durante un corto espacio,de tiempo, -"unos diez o 15 minutos", dijo- en ese centro penitenciario de Sevilla. De Diego dijo que el furgón había sufrido una avería técnica, por un problema en el cierre de la puerta interior del furgón. Según el director, quien afirmó haber visto el vehículo, éste no presentaba daños por fuego y, una vez resuelto el problema de la puerta, reinició viaje hasta Badajoz.

Diversos incidentes

En las últimas jornadas se han producido además diversos altercados en la prisión de Puerto 2 que obligaron al ingreso de un preso marroquí en el hospital Clínico de Puerto Real con varias costillas fracturadas. Además, un interno de Puerto 1 fue perseguido por otros tres reclusos, que le forzaron para que pagase una deuda a los agresores. El ataque fue sofocado por funcionarios de la cárcel.Por otro lado, 15 reclusos calificados como de máxima peligrosidad, entre los que figuran algunos miembros de la Asociación de Presos de Régimen Especial (APRE), han ingresado en las últimas horas en la prisión de Badajoz, mientras que otros internos comunes y de ETA abandonaban este centro, informa Jeremías Clemente. Según los sindicatos, la prisión de Badajoz ha sido elegida por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias como un futuro centro de máxima seguridad "sin tener en cuenta los graves problemas de personal y de infraestructura que padecen".

Entre los reclusos ingresados en Badajoz se encuentran Julio Romero Amador, un enfermo seropositivo citado por los funcionaros como el principal cabecilla de los últimos motines más graves registrados en España, especialmente en El Puerto de Santa María. De este mismo penal proceden otros tres presos, junto a 11 más trasladados desde las prisiones de Valladolid, Alcalá-Meco, Castellón, Zamora y Burgos.

En contrapartida, entre 10 y 12 internos han abandonado en las últimas horas el centro penitenciario de Badajoz, entre los que se encontraban Antonio y Emilio Izquierdo, presuntos autores de la matanza de Puerto Hurraco y acusados de nueve homicidios. Los hermanos Izquierdo han sido trasladados a la prisión de Córdoba. Según fuentes sindicales, también ha abandonado la cárcel de Badajoz José Franco, inculpado por el asesinato de la niña de Huelva Ana María Jerez. Su destino se desconoce, así como el de cuatro miembros de la organizació terrorista ETA igualmente trasladados.

Según UGT, Prisiones ha "escogido" la cárcel de Badajoz como centro para los reclusos de extrema peligrosidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 1991

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