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Mantener las sanciones contra Irak

¿Podría permitirse que Irak volviera a exportar petróleo dentro de unos límites con el fin de pagar las reparaciones de guerra y cubrir económicamente las necesidades humanitarias perentorias en el interior del país? No, mientras Sadam Husein burle el alto el fuego impuesto por la resolución de la ONU que exige que presente toda la información sobre sus programas de armamento nuclear, biológico y químico. Aceptar el sufrimiento humano como baza diplomática es terrible, pero preferible a permitir que los aliados del Golfo no tengan otro modo de obligar a Irak que el ataque militar. (...)Los ataques aéreos masivos de la guerra del Golfo fracasaron aparentemente en su objetivo de destruir el potencial nuclear de Irak. Ahora, tras la reducción de las fuerzas de la coalición, los bombardeos llevarían consigo un mayor riesgo para los pilotos, pero no más éxito. Lo mejor que se puede hacer es mantener el máximo de presión económica y política sobre Bagdad y dejar en la reserva la amenaza de renovar los ataques militares. (...) La Administración de Bush, que durante tanto tiempo ha resistido a cualquier concesión en las sanciones, parece ceder. (...) Una vez que el petróleo iraquí volviera al mercado internacional (...) sería difícil hacer distinciones. (...) Levantar el embargo antes de tiempo podría llevarnos un día a no tener más opciones que tolerar el desafío de Sadam o ir de nuevo a la guerra.

25 de julio

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