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Los filósofos critican la marginación de la historia del pensamiento en el nuevo bachillerato

"La historia de pensamiento deberá tener un lugar en los cuatro nuevos bachilleratos. No podemos perder conciencia de los orígenes ni de la visión de conjunto. Los filósofos estamos en contra de las intenciones de parcelación del bachillerado por parte del ministerio" afirmó ayer el catedrático de Ética Javier Muguerza en un debate en el Instituto de Filosofia del CSIC. Preocupados por la marginación de la filosofía en el nuevo bachillerato, los filósofos están promoviendo un manifiesto en defensa del espíritu crítico en las aulas. "Debemos defender la función subversiva que desempeña la filosofía" afirmó Muguerza.

El manifiesto, que impulsan Javier Muguerza y Fernando Quesada, catedráticos de Ética y Filosofia Política, respectivamente, ambos investigadores del Instituto de Filosofia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), invita a la sociedad científica y académica a una reflexión sobre la importancia de la filosofía en la vida actual. "Cada vez se reflexiona menos sobre el conjunto de nuestra sociedad. Parece que vivimos una especie de final de la historia. Y si perdemos la memoria histórica, se pierde la posibilidad de rehacer el conjunto de la vida y recuperar ciertas señas de identidad", afirmaría Fernando Quesada en su intervención.El debate, iniciado la semana pasada entre profesores de bachillerato y universidad, por el catedrático José Luis L. Aranguren, gira en torno al temor de que las enseñanzas que se van a impartir en el bachillerato (17-18 años) a partir de la entrada en vigor de la LOGSE se encasillen por especialidades y obliguen con ello a perder la visión de conjunto.

A juicio del catedrático Javier Muguerza, los cuatro bachilleratos programados (Ciencias de la Naturaleza y de la Salud, Humanidades y Ciencias Sociales, Tecnología y Artes) tienden a la especialidad, y "si bien ésta tiene su razón de ser, se corre el peligro de caer en la parcelación y los compartimentos, perdiendo así la visión de conjunto. Hay que introducir la duda y el espíritu crítico y desconfiar de todo lo que nos parezca obvio y evidente. Debemos defender la función subversiva que debe desempeñar la filosofia", afirmó Muguerza.

Libre elección

La historia de la filosofía figura en la oferta curricular del segundo curso del nuevo bachillerato como materia de libre elección por parte de los alumnos, hecho que inquieta a investigadores y docentes de esta asignatura, "ya que los alumnos tienden cada vez más a elegir materias de tipo utilitario y en bloque de una misma especialidad", explica Esmeralda García, profesora del Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia (INBAD). "Y la historia de la filosofia tendría que estar presente relacionándose con todas las especialidades", añade Muguerza.

Antes del 30 de junio, los docentes de la filosofia tienen abierta la posibilidad de presentar alternativas al Ministerio de Educación y Ciencia sobre esta cuestión, y por ello, el debate está recorriendo aulas y despachos.

Para Reyes Mate, director del Instituto de Filosofía del CSIC, "aunque es importante sacar a debate el número de horas y de cursos en que se refleja la enseñanza de la filosofía en el bachillerato, el error está en dar a la filosofia el mismo trato que a las matemáticas: la filosofía es lo que nos da horizonte al resto de las actividades científicas".

Estos filósofos hablan de crisis del pensamiento. Recordando lo que dijera en los años treinta Edmund Husserl, Reyes Mate afirma: "Vivimos en una gran crisis de la racionalidad debido a la falta de filosofia. Desde la modernidad ha existido un gran desarrollo de las ciencias duras, pero sin la filosofia. Se han hecho grandes disciplinas jóvenes, pero olvidando la herencia paterna. La sustancia de nuestra cultura es universalizar el legado de Europa. La filosofía debería ser una dimensión de todas las ciencias".

Científicos culpables

Sin embargo, Reyes Mate busca un equilibrio en las responsabilidades de esa crisis, "la crisis de la filosofía no la puede resolver sólo el sistema educativo. También hay que tirar los trastos contra la comunidad científica. El problema de fondo es que la comunidad científica vive feliz", afirma.

Paralelamente, el grupo de profesores de bachillerato con representación en el CSIC está recogiendo firmas para otro documento en defensa de "la necesidad de la filosofía como pensamiento necesario para los planteamientos teóricos de hoy; la implantación real de la ética (en el segundo ciclo de la enseñanza secundarla obligatoria) y de la historia de la Filosofía en el bachillerato, y la importancia de que ética y filosofía sean impartidas por profesionales".

Quesada apoya el manifiesto de los filósofos del CSIC, citando a Sócrates, "ni el campo ni los árboles me enseñaron nada, sino los hombres y la ciudad", para utilizarlo como ejemplo de la renovación del pensamiento, ya que hoy "la ecología, la preservación de la naturaleza, no es solamente un fenómeno natural, sino una moral", añade.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 1991

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