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El final de una reestructuración

Para terminar la reestructuración del sector del refino español quedaba por conocer el futuro de Petróleos del Mediterráneo (Petromed). Desde hace un tiempo su principal accionista, Banesto, se ha esforzado en señalar que la empresa petrolera tenía varios pretendientes. Sin embargo, el único con posibilidades siempre ha sido el grupo británico British Petroleum (BP). ¿A quién sino podría in teresarle una empresa con una buena refinería pero que había desgajado su red comercial? Sólo a aquél que tuviera esa red comercial. Y ese es precisamente BP, con quien años atrás Petromed había creado la sociedad conjunta BPMed, contra los criterios del Ministerio de Industria.El departamento había iniciado una reorganización que estaba basada en la constitución de dos grupos, uno público y otro privado. Para el público creó Repsol con todos los activos refineros del Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH) y para el privado ideó una gran operación -tan grande como utópica- basada en la integración de Cepsa y Petromed a la que se añadirían en el futuro las otras dos refineras, ERT -hoy, Ertoil- y Petróleos del Norte (Petronor).

Cambio de planes

Y comenzó bien, ya que la frustrada fusión Banco Central-Banesto habría significado un primer paso para fusionar Cepsa, controlada por el Central y Petromed, controlada por Banesto. Pero esta posible fusión se rompió, incluso antes que la de los bancos como consecuencia de la oposición frontal de Juan Herrera, presidente de Petromed, que en una pataleta viajó a Londres y arrancó de BP el compromiso de suscribir entre el 7% y el 15% de Petromed como primer paso para una alianza de más alto alcance. Los británicos, una vez que poseyeron la red comercial, se limitaron a tener buenas relaciones en BpMed pero nunca llevaban a cabo aquel compromiso.

Desde entonces el sector ha evolucionado de la siguiente manera: Cepsa ha fagocitado Ertoil, cuyo destino parecía una multinacional, en una operación que ha supuesto la toma del 34% de Cepsa por parte de la firma francesa Elf Aquitaine. La empresa del Central por otra parte, tiene un 10% en manos de lit sociedad estatal del emirato de Abu Dabi, Ipic. Petronor, que estaba controlada por los bancos y cajas vascos., y que parecía que iba a mantenerse como sociedad independiente y regional, acabó en Repsol tras un trueque en el que el Banco Bilbao Vizcaya adquirió el 4% de Repsol. Quedaba la incógnita de Petromed que ha acabado donde se esperaba, en manos de BP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de junio de 1991