Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La primera canción maternal

El Método Tomatis reproduce la audición fetal para paliar problemas de comunicación

Todos los seres humanos han oído el mismo sonido desde el cuarto mes del periodo fetal: la voz materna a modo de bisbiseo, que va conformando el futuro sistema de comunicación. Si por algún motivo se distorsiona, aparecen graves trastornos de relación con el entorno, que van desde la dislexia hasta el autismo, como han demostrado 40 años de trabajo del prestigioso otorrino francés Alfred Tomatis. "Escucha y verás", es su lema; una máxima y una técnica que permiten recuperar el lenguaje perdido o modular la voz de un tenor como Plácido Domingo.

El doctor Tomatis, que inauguró esta semana el primer centro madrileño de audio-psico-fonología, sustituye la silla por un alto taburete que agranda aún más su presencia. "Si se quiere tener un lenguaje bien modulado, hay que estar en vertical y con las piernas más bajas que la pelvis. La columna se endereza, la laringe vibra y todo el cuerpo canta". No se cansa de repetir que lo que real mente habla y canta es el hueso "la laringe sólo es la cuerda del violín".En 1957 demostró la estrecha relación entre la escucha y el lenguaje, así como el hecho, hoy sobradamente conocido de que el embrión humano percibe sonidos procedentes de la madre desde el cuarto mes de gestación. El feto recibe, filtradas por el líquido amniótico, las frecuencias más agudas de la voz materna, que le son transmitidas a través de la columna vertebral. Y con ellas todos los componentes afectivos del lenguaje.

El especialista comenta divertido cómo cuando esta idea empezó a extenderse muchos padres empezaron a susurrar palabras cariñosas a través del abdomen gestante de sus mujeres. "Pero que no se esfuercen" aclara, "porque el feto sólo percibe los sonidos propios de la madre".

Momento del parto

Las investigaciones llevadas a cabo por Tomatis permitieron demostrar que si durante esta etapa la voz materna transmite sentimientos desagradables, de rechazo o la existencia de problemas, el feto cierra su oído a determinadas frecuencias. Lo mismo sucede si esta distorsión se produce después del parto, cuando el oído, acostumbrado a un medio líquido, se debe adaptar a la escucha aérea.

"En el momento del parto es preciso dar al oído las mejores condiciones para adaptarse al medio aéreo", dice el otorrino francés, refiriéndose a la ausencia de ruidos o de luz excesiva. "Cuanto antes se produzcan las dificultades, mayores serán los problemas de comunicación. Si se localizan en el periodo uterino o en el nacimiento, puede producirse un deseo de no entrar en el mundo, manifestado posteriormente como autismo; entre los dos y los cuatro años, el niño puede estancarse en un lenguaje infantil, y si éste se cronifica, aparece más tarde la tartamudez".

Alfred Tomatis establece otro periodo importante, entre los cinco y los siete años, que denomina el "pasaporte con lo social", y en el cual predomina el papel del padre en el desarrollo del lenguaje. "Cuando no exista este pasaporte habrá problemas de comunicación con los otros y con los libros". "La madre es el corazón y el padre es el lenguaje", afirma, en contraposición a las corrientes que minimizan la figura paterna en el desarrollo de los hijos. "Estamos fabricando universos familiares sin tener en cuenta las necesidades del niño", contesta.

A partir de estas premisas, Alfred Tomatis ha desarrollado la audio-psico-fonología, un método conocido mundialmente como método Tomatis, que se aplica actualmente en 150 centros de diferentes países. España cuenta con 13 ocho repartidos por Cataluña, y el resto en Almería, Bilbao, Vitoria, Valencia y en Madrid el más reciente-.

Su objetivo es conseguir la máxima apertura del niño o del adulto a la comunicación con su entorno, entrenando al oído humano para adquirir su función de escucha. Para ello se emplea un aparato denominado oído electrónico que reproduce los sonidos audibles durante el periodo intrauterino, filtrados a través del agua.

La voz de la madre

En algunos casos se utiliza música -"Mozart y solo Mozart"- y en otros una reproducción del bisbiseo materno. Según relata la doctora Lourdes Querol, responsable del centro de audio-psico-fonología recién inaugurado en Madrid, en algún tipo de pacientes con problemas de relación localizados en el periodo prenatal, volver a escuchar este sonido les suele producir irritación.

Durante la primera etapa del tratamiento, en la que se pone en marcha el deseo de comunicar, el paciente está escuchando como lo hacía en el seno materno. Posteriormente se reproduce el paso desde el medio líquido al aéreo y, a continuación, los pacientes empiezan a trabajar con su propia voz para aprender a controlarla. El objetivo final es reimprimir sus esquemas de comunicación.

Sus aplicaciones tratan de recuperar trastornos de la escucha, de la voz, del lenguaje o del aprendizaje. Pero también se han aplicado con éxito en la educación audiovocal, por la cual han pasado personajes como la soprano María Callas, el tenor español Plácido Domingo o el actor francés Gerard Depardieu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de mayo de 1991