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Besmértnij garantiza a Shamir que los judíos soviéticos seguirán emigrando libremente

El ministro de Asuntos Exteriores soviético, Alexandr Besmértnij, garantizó ayer al primer ministro israelí, Isaac Shamir, que la emigración judía desde la Unión Soviética a Israel proseguirá sin problemas, según lo previsto. La estancia en Jerusalén de Besmértnij, el funcionario soviético de más alto rango que ha visitado el Estado hebreo desde su fundación, ha dejado claro, por otra parte, que la URSS e Israel reanudarán pronto sus relaciones diplomáticas, rotas desde 1968. El alto emisario de Moscú no suscitó el problema de la colonización israelí de los territorios ocupados.

Tanto Isaac Shamir como su ministro de Asuntos Exteriores, David Levy, quedaron impresionados por la actitud "abierta, cordial y comprensiva" de Besmértnij, según afirma un alto funcionario israelí que asistió tanto a la entrevista del soviético con el primer ministro como a la que tuvo con Levy.["Nuestra llegada a Israel coincide con un periodo muy importante en las relaciones internacionales y también en la región del Oriente Próximo", dijo el soviético en el aeropuerto Ben Gurión. "Creo que la esencia de esta nueva fase consiste en que tenemos la oportunidad de corrienzar un proceso de paz y de llegar a un arreglo que sea satisfactorio para todas las naciones", añadió.]La libre emigración de judíos soviéticos hacia Israel proseguirá. Los contactos directos entre los dos ministros de Asuntos Exteriores se mantendrán para "eliminar obstáculos en el camino que conduce hacia un arreglo global de paz para Oriente Próximo". La normalización de las relaciones díplomáticas entre los dos países llegará "pronto". Estas son las principales conclusiones de la visita relámpago (duró seis horas) que hizo ayer a Israel el ministro soviético de Asuntos Exteriores, Alexandr Besmértnij.La respuesta del ministro soviético a una pregunta que le planteó un periodista el jueves en Amán había hecho creer que la URSS podría vincular la libre emigración de los judíos rusos a la suspensión de la colonización judía sobre los territorios ocupados. "No hay nada de eso", le dijo Besmértnij a Shamir. El ministro soviético subrayó que la libre emigración de los judíos está vinculada a la democratización de la vida soviética y "no tiene relación con ningún otro problema, como el conflicto árabe-israelí".

Cuando se analiza lo que se comunicó oficialmente y lo que se filtró de las conversaciones mantenidas por Besmértnij en Jerusalén, se constata que el principal objetivo del ministro soviético fue apaciguar los temores israelíes sobre las intenciones de la URSS en el proceso de paz. En ese sentido, se subraya aquí la importancia de lo que Besmértnij no ha formulado ni pedido.

No habló de la "conferencia internacional" bajo la égida de la ONU y con participación de los cinco miembros del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Unión Soviética, China, Francia y Reino Unido) a la que el Gobierno israelí se opone ferozmente. Prefirió hablar de una "conferencia de paz", término empleado también últimamente por Siria.

No abordó la colonización judía de los territorios ocupados, no evocó a la Organización para la Liberación de Palestina ni suscitó el problema de Jerusalén Este.

Reunir el pleno

Por último, el ministro soviético subrayó que las grandes potencias no tendrán mandato para intervenir con vistas a imponer una eventual solución a las partes directamente interesadas (ísreelí y árabes) e implicadas en las negociaciones directas. Esta precisión, que parece contradecir la posición sostenida hasta ahora por los sirios, es considerada en Jerusalén como "capital para el éxito de las negociaciones de paz".

Los principales puntos de desacuerdo se refieren al funcionamiento y composición del marco internacional de la conferencia de paz. La URSS pide la participación, no sólo de las dos grandes potencias sino también de la Europa de los Doce y de un representante de la ONU. Israel está de acuerdo en que participe Europa pero se sigue oponiendo a cualquier intervención de la ONU.

Además, Besmértnij estima que debería ser posible reunir el pleno de la conferencia de paz, cada vez que árabes e israelíes llegaran a un punto muerto en las negociaciones y que cualquiera de las partes quiera consultar al foro internacional.

[Alexandr Besmértnij declaró anoche al llegar a El Cairo procedente de Israel que "existe una posibilidad real de llevar adelante el proceso de paz en Oriente Próximo", informa . El ministro soviético será recibido esta mañana por el presidente egipcio Hosni Mubarak].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991

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