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El Ejército de Yugoslavia se reserva el derecho a intervenir militarmente

El Estado Mayor de¡ Ejército yugoslavo rompió ayer su silencio para advertir que, si bien "no interferirá el diálogo político sobre el futuro de] país, no tolerará, bajo ninguna circunstancia, conflictos interétnicos y la guerra civil, modificación de fronteras o el uso de la fuerza por parte de ningún implicado en los enfrentamientos entre etnias, repúblicas y partidos". El comunicado sugiere que el mando militar decidirá por sí mismo, a partir de ahora, cuándo se da o no el caso que requiere su intervención, y no esperará una decisión de la presidencia colectiva constitucionalmente al frente de¡ jefe de las Fuerzas Armadas.

La publicación en este momento del comunicado parece indicar que el mando no planea una intervención inmediata a no ser por el estallido imprevisible de algún conflicto étnico.La oposición anunció ayer que la manifestación prevista para hoy en Be1grado se pospone al día 21, cuando se cumple medio siglo del levantamiento contra la invasión nazi alemana. "Si entonces los serbios se levantaron contra el fascismo, el despotismo y el chantaje del exterior, el día 27 nos levantaremos contra el bolchevismo, el despotismo y la tiranía que emanan del centro mismo 4 Serbia" dijo ayer el líder de la oposición, Vuk Draskovic, en referencia al presidente de Serbia, Slobodan Milosevic.

El poder político yugoslavo, en la medida en que aún existe, con la presidencia colectiva bloqueada y sin contacto directo con el Ejército, se ve ahora abocado a buscar algún acuerdo bajo la espada de Damocles de la intervención militar. Ya era así de hecho, pero ayer el Estado Mayor lo advirtió oficialmente.

Con las declaraciones de independencia del territorio croata de Krajina y la ciudad de Knin, explosiones de bombas en las mismas, anuncios de secesión de Eslovenia y Croacia, supuestos atentados albaneses en Kosovo y la creciente posibilidad de choques entre adversarios y partidarios del presidente serbio, Slobodan Milosevic, en Serbia ya se cumplen las condiciones que el Ejército considera que harían necesaria una intervención.

Por primera vez se refiere también el Ejército al "conflicto entre partidos", por lo que se declara dispuesto a intervenir en eventuales situaciones futuras similares a los incidentes habidos en Belgrado el 9 de mayo cuando, por primera vez desde la II Guerra Mundial, los tanques ocuparon las calles de la capital serbia y yugoslava. _

El Ejército dejó ayer claro que no se considera afectado por la crisis institucional provocada por la operación dirigida por Milosevic para bloquear la presidencia colectiva y que está decidido a cumplir con sus tareas constitucionales.

Respeto a la Constitución

El mando militar informa de que asegurará de "f7orma fiable las fronteras de toda amenaza y no tolerará que éstas sean modificadas hasta que se haya logrado y aplicado algún compromiso posible y siempre respetuoso con la Constitución".

El Estado Mayor insiste en la necesidad de aplicar las medidas de emergencia que exigió de la presidencia colectiva yugoslava y que, al ser rechazadas, provocaron la dimisión de los representantes de Serbia, Montenegro y la provincia serbia de Vojvodina y el posterior y jurídicamente muy controvertido cese del representante de Kosovo que se había opuesto a las demandas del mando militar.

El Estado Mayor llega a decir que, dada la negativa de la presidencia a aceptar las propuestas medidas de emergencia, "se lava las manos" si se produce un "mayor rearme ilegal de ciudadanos y organizaciones militares de todo tipo".

Tras la última reunión de la presidencia colectiva, que reiteró el rechazo a medidas de emergencia, Milosevic anunció que esta república ignorará las decisiones del máximo órgano constitucional.

También reveló haber ordenado la movilización de sus fuerzas territoriales, como ya había hecho Croacia, y la creación de nuevos órganos armados en la república serbia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de marzo de 1991