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Un guardia civil muerto y otras cinco personas heridas al estallar una bomba en San Sebastián

Un guardia civil resultó muerto y otras cinco personas más heridas al hacer explosión un artefacto ayer en el barrio de Eguía, en San Sebastián, La bomba fue accionada a distancia, poco antes de las cuatro de la tarde, en el momento en que pasaba por el lugar un vehículo ocupado por cuatro agentes de la Guardia Civil. Los autores de este atentado, según fuentes policiales, forman parte de uno de los grupos del comando Donosti de ETA.

El atentado terrorista se produjo pocos minutos antes de las cuatro de la tarde en las proximidades del campo de fútbol Metigosetegui. Los guardias civiles Luis Aragó Guillén, José Carlos Casillas, Miguel Ángel García y Pedro Samuel Martín habían estado comiendo juntos en un bar cercano al lugar en el que se produjo el atentado. Los cuatro agentes, quienes vestían de paisano, se encontraban fuera de servicio en el momento en que sucedieron los hechos. Al parecer, al menos uno de ellos tenía por costumbre acudir a comer al lugar en el que estuvieron ayer y que suele ser frecuentado por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado.Una vez acabada la comida se dirigieron, hacia el cuartel que la Guardia Civil tiene en el barrio de Intxaurrondo. Cuan do el vehículo, un Ford Escort de color blanco matrícula M-9741-JY, propiedad de uno de los agentes, se encontraba entre el cementerio de Polloe y el campo de fútbol, una bomba que se hallaba adosada a una de las farolas de la zona fue accionada a distancia por un comando etarra, según la policía. La explosión desplazó al coche unos 30 metros, según testigos presenciales.

El cabo primero Luis Aragó Guillén, de 28 años y natural de Zaragoza, falleció prácticamente en el acto al quedar atrapado entre los hierros del coche. Los otros tres agentes, José Carlos Casillas, de 21 años y natural de Segovia; Miguel Ángel García, de 23 años y de Algeciras, y Pedro Samuel Martín, de 26 años y natural de San Sebastián, presentaban heridas de diversa consideración y se encontraban internados anoche en el hospital de Aránzazu. A este centro fueron trasladados también Víctor Montes Cental, de 66 años, y su nieto Diego, de 10 años, quienes resultaron heridos de carácter leve al ser alcanzados por la onda expansiva mientras paseaban por el lugar. El pequeño acababa de jugar un partido de fútbol, según la agencia Efe.

La bomba, compuesta por unos ocho kilogramos de explosivo y metralla, había sido colocada, según indicaron testigos del hecho, por dos personas jóvenes pocos minutos antes de la explosión. En medios policiales se sospecha que los autores del atentado vigilaron a los guardias civiles en el lugar en que los agentes estuvieron almorzando, y que esperaron en las cercanías al paso del vehículo. La explosión, señalaron algunos testigos, se pudo oír en un radio muy amplio.

Los autores de este atentado, según todos los indicios, forman parte de uno de los grupos del comando Donosti, el más operativo que ETA tiene en activo en la actualidad.

Tanto fuentes de la ejecutiva del PNV como el secretario general de los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, coincidieron en señalar que la violencia es el sistema que emplea ETA para "cerrar filas" en su entorno e "impedir la libre discusión" en el seno de HB, según informa la agencia Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de marzo de 1991

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