GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

Nueve soldados británicos mueren por 'fuego amigo'

Nueve soldados británicos murieron el martes al ser atacados por error los dos blindados de transporte en que viajaban por el sur de Irak por un avión norteamericano A-10, especializado en destruir carros de combate. El primer ministro británico, John Major, lamentó el incidente, que consideró "una de esas horrendas cosas que ocurren en la guerra". El avión norteamericano, por razones desconocidas, hizo caso omiso de las señales pintadas sobre los blindados que les identificaban como amigos. Mientras, dos paracaidistas fallecidos el pasado sábado son las primeras víctimas mortales francesas.

Sólo 13 británicos han perecido hasta ahora desde que las fuerzas coligadas desencadenaron la fase terrestre de la operación Tormenta del Desierto. "Este tipo de incidente sucede con independencia de todas las medidas de precaución que se adopten", declaró el coronel Barry Stevens, al anunciar ayer en Riad el percance en que fallecieron los nueve soldados. "No hay guerra en que no haya ocurrido", añadió.El ataque por lo que en la jerga castrense se llama fuego amigo se produjo "en el fragor de la batalla" en el sur de Irak, pero Stevens no quiso dar más detalles e indicó que el incidente estaba bajo investigación.

Los nueve soldados tenían edades que oscilaban entre los 17 y 21 años. En la sede del Real Regimiento de Fusileros, al que pertenecían, una fuente militar lamentó las muertes "especialmente ahora que parece que el conflicto está a punto de acabar". El general Jeremy Moore, máximo responsable militar en la guerra de las Malvinas, trató de quitar dramatismo al incidente, que puso en el contexto de la guerra.

Incidente en un fortín

Otros 10 soldados británicos han dejado el frente con heridas de distinta consideración, dos de ellos a resultas de otro incidente con fuego amigo, cuando su blindado de reconocimiento fue atacado por un carro de combate M1 Abrams norteamericano.

Mientras, Francia, que acaba de recibir 1.000 millones de dólares del gobierno kuwaití por su contribución a la guerra contra Irak, pagó el pasado martes su primer precio de sangre en este conflicto. Según informaron ayer las autoridades francesas, dos paracaidistas resultaron muertos y 25 heridos, de ellos 4 graves, en la inspección de un fortín abandonado en Irak.

Las primeras bajas francesas pertenecían a un cuerpo de élite llamado Comandos de Búsqueda y Acción en Profundidad. Los miembros de ese cuerpo son paracaidistas enviados en helicóptero tras las líneas enemigas para obtener informaciones y preparar el terreno a las unidades de combate que siguen. Al parecer, los paracaidistas inspeccionaban un fortín iraquí cuando se produjo una violenta explosión. El enviado especial de la emisora France-Infó afirmó ayer que no podía descartarse que la explosión fuera debida a minas antipersonales arrojadas en días anteriores por la aviación norteamericana.

Todos los portavoces oficiales franceses continuaron ayer haciéndose eco de los comentarios norteamericanos sobre la "maldad intrínseca" de Sadam.

Pierre Joxe, ministro de Defensa, reconoció que la guerra se terminará tan sólo cuando la Guardia Republicana "decida rendirse". Según Joxe, la guerra no se ha alejado del objetivo fijado por la ONU. "Estamos luchando por la liberación de Kuwait, y lo siento mucho si esta guerra golpea al pueblo iraquí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de febrero de 1991.

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