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La presentación de complementarias no aumentará las probabilidades de inspección, según Hacienda

El Ministerio de Hacienda está dispuesto a garantizar a quienes se acojan a la regularización fiscal mediante la presentación de declaraciones complementarias que, por ello, no aumentarán sus probabilidades de inspección. Esta garantía será exclusivamente política, ya que, según fuentes de este departamento, no se puede dar una percha legal a esta medida. Las mismas fuentes rechazaron implantar una actualización de balances para las empresas, pero admitieron proponer medidas como la amortización anticipada y nuevos incentivos a la inversión cuando se abran las negociaciones para el pacto de competitividad.

Las garantías que Hacienda pone sobre la mesa en la última etapa del pacto fiscal pretenden despejar algunos temores que pueden echar para atrás a quienes decidan acogerse a la fórmula de las declaraciones complementarlas para aflorar dinero negro. Su principal atractivo, el no pago de intereses, no parece suficiente según han planteado algunas formaciones políticas, en especial, Convergencia i Unió. Para este grupo, se trata de una de las condiciones para no descolgarse del consenso sobre la ley de renta que entrará en vigor en 1992.En concreto, Hacienda se comprometería a que los que se regularicen mediante las declaraciones complementarias, no figurarán "de manera especial" dentro de los planes de inspección. Esta garantía, que podría haberse dado por supuesta, debería ser legal para obtener credibilidad, según han planteado algunos grupos parlamentarios, como CiU. Sin embargo, Hacienda considera que sólo puede ofrecer un compromiso político porque jurídicamente no tiene encuadre.

Otra oferta de Hacienda es que la presentación de complementarias no interrumpa el plazo de prescripción. Es decir, que en el momento en que se aflore el dinero la inspección no tenga cinco años hacia delante para actuar, como sucede ahora, sino que este plazo cuente a partir del año en que se ha obtenido esa renta que ahora se declara.

Las demás facilidades para las complementarias son, en realidad, ventajas que ya existen con la salvedad de que. desaparecerán a partir de 1992. Así, por ejemplo, el dinero aflorado se tratará como una renta irregular. De esta forma, la renta se divide por cinco y tributa en una quinta parte al tipo marginal que corresponda en el año en que se aflora y el resto, al tipo medio.

Otra ventaja que ahora existe pero que desaparecerá en la nueva ley de renta es que lo declarado en la complementaria es una cantidad descontada de lo que posteriormente pueda descubrir la inspección. Se trata, pues, de una declaración que se da por buena hasta lo aflorado y, si aparece más, sólo podrá ser sancionado poir esta cantidad restante.

Regularización

El pacto fiscal presenta otro escollo, en este caso, con respecto al PNV y la actualización de balances de las empresas. Fuentes de la secretaría de Estado de Hacienda rechazaron ayer esta medida -"sería como si el Estado tuviera que armonizarse con el País Vasco"- aunque admitieron impulsar reformas que capitalicen a las empresas dentro del pacto de competitividad. En concreto, se menciona la amortización anticipada y mayores incentivos a la inversión en programas selectivos.

Este tema, junto con las propuestas de regularización fiscal, serán debatidos hoy en la comisión mixta del cupo que se reúne en Madrid. Fuentes de Hacienda manifestaron su preocupación por las relaciones entre las haciendas central y las vascas y el efecto negativo que ello puede tener en el pacto fiscal.

Sobre el tipo de interés que se aplicará al activo que sustituya a los pagarés del Tesoro -la otra vía, junto con las complementarias, para aflorar dinero negro- aún no hay decisión tomada pero fuentes de Hacienda señalaron que los cálculos técnicos apuntan a entre un 3% y un 4%. Este precio está relacionado con el 35% que es el tipo que grava los beneficios empresariales ya que es la comparación más ventajosa en relación a las declaraciones complementarias.

Según espera Hacienda, los patrimonios más fuertes elegirán probablemente la opción del nuevo activo, mientras que las complementarias pueden ser más atractivas para los medios y pequenos.

Por otra parte, Izquierda Unida decidió ayer rechazar la nueva ley de renta "por Insuficiente", aunque apoyará los avances conseguados hasta ahora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de febrero de 1991

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