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Interior prohíbe la entrada en España de 30 presuntos activistas proiraquíes

El Ministerio del Interior ha prohibido la entrada en España de una treintena de presuntos activistas proiraquíes, previamente expulsados de Francia e Italia. Las autoridades españolas mantienen en suspenso la expulsión propuesta por los servicios de información de los ministerios del Interior y de Defensa de una decena de iraquíes, ninguno de ellos diplomático, paralización que fuentes de la Seguridad del Estado achacan a razones políticas.

El Ministerio del Interior ha prohibido la entrada en territorio español por motivos de seguridad nacional a una treintena de personas susceptibles de intervenir en acciones violentas de signo proiraquí. La mayoría de estas personas han sido previamente expulsadas de países occidentales como Italia y Francia. Entre los extranjeros inadmisibles figuran los siguientes:Los iraquíes Mutar Shukri, Abosandor Mohamed, Abdullaziz Hamed Alí, Khadayir Alshamma Adil, Abdulkadir Farag, Nadim Louay, Al Nassir Massud, Taha Tarik, Tabrik Samir Khrini, Tawfik Khairi Samir Kheini, Abbas Kassim, Jasim Ghazi Ahmed y Al Bardini Khalid; los marroquíes Boudih Mohamed, el Bergui Mustafá, El Abed el Alaki Rarim, Chiker Mustafá; los libaneses El Mermebi Alí, Safa Alí Hassan, Mourad Alí Abdul Amir, Daher Alí Said, Ghosn Issam Kalil; los argelinos Jedill Mansur, Kourde Abdelmalek y Boubtilla Jalleh; los jordanos El Egel Mohammad Abder Rahman y Al Khatib Mohad; y el sirio Kiblawi Abdul Kader.

Por otro lado, las autoridades policiales alemanas informaron de la posible entrada en España a primeros de este mes de cuatro personas sospechosas de integrar un comando terrorista "muy peligroso". En concreto, la advertencia se refería a los ciudadanos Serhat Faruk y Sayed Faruk, de nacionalidad desconocida, y a los turcos Doru Eyyup y Komur Abbal Celal. Diversas fuentes de la Seguridad del Estado indican que no se tiene constancia de que este grupo haya entrado en España, y atribuyen esta advertencia al hoy intenso trasiego de informaciones entre los servicios policiales europeos que no siempre se materializan en hechos.

En España, mientras los servicios de información policial están volcados en la obtención de datos y en el seguimiento de un amplio número de ciudadanos islámicos susceptibles de intervenir en acciones violentas a favor de Irak, el CESID (Centro Superior de Información para la Defensa) vigila el entorno de la embajada. Por otro lado, la lista de una decena de iraquíes cuya expulsión sería aconsejable por razones seguridad y que fue confeccionada conjuntamente por el CESID y la Comisaría General de Información permanece congelada a la espera de que se produzca una decisión por parte (le las autoridades españolas. Ninguna de estas personas, cuyo número rondaría la decena., tiene carácter diplomático.

Fuentes de la Seguridad del Estado indican que no hay constancia de que hayan recibido consignas concretas para actuar, aunque sí se habían advertido actividades o contactos sospechosos. No obstante, fuentes de la Seguridad del Estado estiman improbable que los terroristas proiraquíes actúen en España.

Fuentes de la Seguridad del Estado estiman que el hecho de que no se expulse a elementos que ellos mismos consideran sospechosos obedece al deseo de no tensar más las relaciones con Bagdad. No obstante, estas fuentes apuntan que la continuidad de estos activistas iraquíes en España facilita la labor de investigación, ya que permite controlar sus contactos e identificar a nuevos elementos sospechosos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 1991