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Las repúblicas balticas conmemoran el aniversario de la independencia lituana

Los presidentes de las tres repúblicas bálticas -Lituania, Letonia y Estonia- conmemoraron ayer en Vilna, capital de Lituania, el 73º aniversario de la independencia de este Estado, el 16 de febrero de 1918, en un acto de solidaridad báltica ante las amenazas del Kremlin de poner fin al proceso de restauración de la soberanía de estos tres países, anexionados por la URSS durante la II Guerra Mundial.

Vitautas Landsbergis, presidente (le la República de Lituania, contó con la presencia del presidente letón, Anatolijs Gordunov, y del estonio, Arnold Rütel, días después de que los lituanos ratificaran por abrumadora mayoría en referéndum su voluntad de secesión de la URSS y de que el Parlamento de Letonia anunciara Lina consulta popular similar para el 3 de marzo.La conmemoración de la recuperación de la independencia lituana tras la I Guerra Mundial se produjo días después de que Islandia estableciera relaciones diplomáticas con Lituania, hecho que fue recibido con fuerte malestar en el Kremlim, que retiró a su embajador en Reikiavik.

También Estonía ha decidido consultar a su población para fortalecer su postura independentista ante Moscú y la comunidad internacional. Los presidentes de las tres repúblicas han sido ya advertidos por Moscú de que sus declaraciones de independencia y sus referendos no tienen valor legal. Los tres dirigentes coordinarán sus posturas ante el referéndum convocado por Mijaíl Gorbachov en toda la URSS para el 17 de marzo

El presidente lituano ya manifestó que las leyes soviéticas no tienen validez en Lituania y, por tanto, el referéndum de Gorbachov es ilegal en esta república".

"Ley extranjera"

El Frente Popular de Letonia, que cuenta con dos tercios de mayoría en el Parlamento de Riga, ha decidido que su Gobierno ignorará este referéndum convocado por una "ley extranjera".Medios gubernamentales letones señalaron ayer en Riga que, para el próximo 17 de marzo, los habitantes, de esta república ya habrán tomado su decisión dos semanas antes. "El que no quiera ir el 3 de marzo que vaya el 17, así se clarificará la situación", declaró a EL PAÍS en Riga el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Valdis Berzins.

El Gobierno letón no organizará el referéndum convocado por Gorvachov. "Que lo organice el partido comunista", manifestó el redactor de At Moda (Despertar), órgano del Frente Popular Letón, Karlis Streips.

El Frente Popular ha anunciado un especial refuerzo para contrarrestar la influencia de los comunistas ortodoxos e involucionistas en las localidades y empresas donde se concentran los inmigrantes eslavos de primera generación.

"Nos es muy difícil entrar en esas empresas, porque funcionan con estructuras y cuadros comunistas, pero, aunque tenemos muchos más inmigrantes que Lituania, tenemos la ventaja de que está en nuestro poder la radio y la televisión", manifestó Streips.

Tras el asalto de la torre de televisión en Lituania por parte del Ejército soviético, los centros de comunicación en Letonia están fuertemente protegidos por barricadas y milicia armada leal al Gobierno electo.

El referéndum del 3 de marzo en Letonia tiene, si cabe, aún mayor valor político que el de Lituania, por la composición étnica del electorado. "Sólo el 53% de los electores son étnicamente letones. Confío en que logremos el 65% a favor de la independencia y en reducir así a lo que se merece el argumento de que en si Letonia se está produciendo un conflicto étnico. Esto es una pugna entre demócratas y totalitarios", dijo Berzíns.

Pese a que la Casa de la Prensa, que alberga imprentas y oficinas de la práctica totalidad de los diarios de Letonia, sigue ocupada por fuerzas del Ministerio del Interior, el Gobierno letón confla en poder movilizar a parte de la minoría rusa, bielorrusa y ucrania a favor del voto afirmativo en la consulta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 1991

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