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Un edificio habitado por policías sufre el cuarto atentado

Un edificio de viviendas del barrio de Trintxerpe, en San Sebastián, en el que residen policías y sus familias, tuvo que ser desalojado ayer después de la explosión de una bomba que había sido colocada en las inmediaciones del portal del inmueble. El pasado 3 de noviembre un atentado de similares características al de ayer se produjo en el número 2 de esa misma calle. En la zona residen 90 familias de policías. Los residentes en ese lugar han sufrido en los últimos cinco años cuatro atentados terroristas.El artefacto, compuesto por 10 kilogramos de amonal, se encontraba en el interior de una bolsa de deporte de color verde y fue observado, poco antes de la explosión, por una patrulla de agentes de policía que vigilaba la zona. Siete familias tuvieron que abandonar a la una de la madrugada sus casas al haber dañado la explosión la estructura del edificio en el que vivían, en el número 4 de la avenida de Ulía.

A raíz del último atentado, y debido a que la zona no contaba con ningún servicio de vigilancia, se estableció que durante todo el día una dotación del Cuerpo Nacional de Policía se encargase de la seguridad. Ésta fue retirada hace escasas fechas a petición de los policías que viven en la avenida de Ulía, según el Gobierno Civil, al hacerse responsables los vecinos de la seguridad y establecer patrullas de vigilancia. La bolsa fue observada por uno de estos servicios y al acercarse al lugar fue cuando se produjo la deflagración, que no causó heridos.

Las dos primeras plantas del inmueble resultaron totalmente destruidas y el resto con daños materiales de importancia. El atentado, según fuentes policía les, fue cometido por el comando Donosti de ETA, uno de cuyos grupos está especializado en explosivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de febrero de 1991