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Domina la amargura

( ... ) Inesperadamente y contra toda probabilidad, los musulmanes, a diferencia de sus Gobiernos, se han agrupado en torno a Irak. Era inesperado porque no se dio ninguna unión panislámica durante las guerras de Oriente Próximo en 1956, 1967 y 1973. Era improbable porque Irak, con dudosas credenciales islámicas, combate a Arabia Saudí, que se considera el centro del islam. ( ... ) Irak, que llama a la yihad, a la guerra santa, se atuvo al programa baazista, estrictamente secular, hasta bien avanzada la primera guerra del Golfo. Posteriormente, Husein mencionó el islam sólo para contrarrestar la apelación iraní a la mayoría shií de Irak. ( ... ) Nada de esto le impidió a Husein continuar suprimiendo movimientos fundamentalistas. ( ... ) Arabia Saudí, por otro lado, se ha presentado siempre como un Estado islámico modélico, con el Corán como su Constitución. ( ... ) Sin embargo, los musulmanes han rechazado a Arabia en favor de la yihad iraquí, manifiestamente oportunista. ¿Por qué? En gran medida, a causa de la alianza de Arabia Saudí con EE UU, y de EE UU con Israel. A los musulmanes, en general, puede que no les importen demasiado los palestinos, pero detestan a Israel, que gobierna Jerusalén, el tercer lugar sagrado de los musulmanes. Además, también tienen dudas respecto a Arabia Saudí: desprecian el modo de vida antiislámico de miembros de la familia real, y critican que su dinero vaya a parar a mezquitas grandiosas. ( ... ), 2-8 de febrero

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