Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Schommer muestra 70 retratos en el Centro Pompidou

El fotógrafo presenta en París su visión de personajes españoles contemporáneos

El fotógrafo Alberto Schommer aporta estos días una bocanada de aire español al parisiense Centro Georges Pompidou. A través de sus muy particulares retratos de 70 personajes españoles contemporáneos, Schommer compone un fresco sorprendentemente exacto de la surrealista realidad ibérica. El Pompidou acoge también una muestra consagrada al arquitecto catalán Josep María Jujol, y presentará a finales de este mes una treintena de dibujos de Juan Gris.Camilo José Cela, uno de los personajes retratados por Schommer, elogió hace poco la "admirable y peligrosa precisión" del fotógrafo en un arte que el premio Nobel emparentó con "la caricia y el látigo". En blanco y negro o en color, la España expuesta por Schommer en el vanguardista espacio cultural parisiense sigue siendo en gran medida la de Goya o Buñuel: uno de los países más alucinantes de Europa.

El visitante que recorre con ojos de extranjero esta primera exposición en la capital francesa del colaborador de EL PAÍS descubre un monarca de mirada risueña, inteligente y hasta un pelín maliciosa, presidiendo una corte de cardenales que levitan, filósofos atormentados, toreros que muestran con orgullo sus costurones, bailarines amanerados, cineastas enloquecidos, poetas exuberantes y pintores, muchos y muy buenos pintores.

La exposición de Schommer que puede verse en París es la que realizada por el Círculo de Bellas Artes de Madrid y el Ministerio de Cultura ha recorrido ya algunas ciudades españolas. Es el resumen de dos décadas de trabajo de este fotógrafo de 62 años, hijo de una pintora española y un fotógrafo alemán, que utiliza su cámara como un diván de psicoanalista.

Para subrayar el interés que París otorga a la cultura española de nuestro siglo, el Pompidou alberga también estos días una muestra del trabajo del arquitecto modernista catalán Josep Maria Jujol (1879-1949). Aplastado por la sombra de su maestro y amigo Gaudí, Jujol fue un hombre discreto y un cristiano ferviente. Y sin embargo, como subraya el crítico francés Thyerry Grillet, su obra expresa una "extraordinaria libertad anticonformista".

Jujol, restaurador y decorador de casas de campo, mansiones burguesas e iglesias, llegó a la cúspide de su arte en el balcón inspirado en una tartana de la Casa Negre y en la morisca Casa Bofarrull.

La "ofensiva española" del Pompidou continuará a finales de este mes con la apertura de una exposición de 30 dibujos de Juan Gris realizados entre 1915 y 1921.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 1991