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Los residentes españoles, protegidos por las tropas francesas

Francia ha garantizado la seguridad de todas las colonias europeas (incluida la española) presentes en Yamena a raíz de la situación creada por la huida de Hissène Habré y la llegada a la capital de Chad de los rebeldes de Idriss Deby, afirmaron ayer fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ningún europeo, según los mismos medios, ha sufrido el menor contratiempo.Se desconoce con exactitud el número de españoles residentes en Chad. La colonia es muy reducida y se encuentra básicamente concentrada en la región de Sarh, donde trabaja una veintena de sacerdotes jesuitas. La cifra total podría ascender a unas 70 personas, 20 de ellas en la capital. El secretario general del Ministerio de Exteriores, Fernando Perpiñá, solicitó ayer a las autoridades francesas su repatriación en los vuelos especiales de Air France.

El Quai d'Orsay informó que ningún europeo había sufrido el menor mal durante el vacío de poder en Yamena. Los europeos residentes en la capital que lo desearan habían sido invitados por los representantes del Gobierno de París a unirse a los franceses que se concentraron en el cuartel general de la Operación Epervier, nombre del dispositivo militar galo en Chad.

El padre Oriol Tuñí, provincial de la Compañía de Jesús en Cataluña y del que dependen administrativamente los religiosos que trabajan en Chad, aseguró que no había recibido noticias de ningún tipo de la zona, entre otras razones porque "las comunicaciones son inexistentes". Añadió que está tranquilo, ya que la zona donde viven éstos se encuentra a unos 900 kilómetros al sur de Yamena. Entre estos sacerdotes está Ramón Rivas, que fue hasta hace pocos meses vicario general de la región del Sarh y mano derecha de una de las personalidades eclesiásticas más importantes de la región, el arzobispo Matías.

El embajador en la zona, Manuel Piñeiro, salió el viernes por la tarde de la capital de Carnerún, Duala, en un avión de línea regular hacia el norte del país, con la intención de llegar por vía terrestre hasta Chad, desde Garuoa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de diciembre de 1990