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RELIGIÓN

El Gobierno no cree que el cardenal Suquía quiera impulsar un partido confesional

El director general de Asuntos Religiosos, Luis María de Zavala, manifestó ayer a este diario que no creía que el presidente del episcopado, cardenal Angel Suquía, quiera impulsar ningún partido confesional. Estas declaraciones se producen después de que el pasado lunes, en un discurso pronunciado antela asamblea plenaria del episcopado, Suquía acusara al Gobierno de "abuso de poder" para "imponer una cultura laicista" carente de valores.

Zavala dijo ayer que el apoyo de la Iglesia a los partidos políticos confesionales había quedado descartado tras el concilio Vaticano Il. "La democracia cristiana, que en Europa ha perdido buena parte de su contenido confesional, no ha obtenido en España unos resultados electorales demasiado brillantes", añadió. "En la actualidad, el voto de los católicos se reparte entre todo el espectro político, de derecha a izquierda, y hay mucho católico que vota sin ningún tipo de reparos al PSOE, partido que gobierna con la legitimitad que otorgan las urnas", agregó el director general.Ello es un elemento a considerar cuando se afirma que "el Partido Socialista quiere descristianiazar España", según el responsable de Asuntos Religiosos. "Eso no sólo es falso, sino que el PSOE respeta escrupulosamente las creencias religiosas de los ciudadanos, tal como establece la Constitución", manifestó el director general y agregó que "la Iglesia y el Estado están separados en España.

"No hay ningún compló por parte del Gobierno", dijo Zavala, quien destacó que la Iglesia nunca ha denunciado los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede, suscritos en 1979. El director general dijo desconocer si el Ejecutivo iba a presentar una protesta ante el Vaticano por el discurso del cardenal, intervención que también fue comentada ayer por Matilde- Fernández, ministra de Asuntos Sociales. "Los países no se dividen en laicos o religiosos sino en pobres y ricos, desarrollados y subdesarrollados, por lo que no se puede hablar en sí de que un país pueda ser laico o religioso", dijo la ministra. "Una sociedad laica", continuó Fernández, "tiene al menos los mismos valores que una sociedad religiosa; las personas laicas defienden ideales como los de solidaridad, cultura y esfuerzo que son asumidos como propios por la religión católica por lo que no entiendo las palabras del presidente de la Confederación Episcopal", informa Luz Sánchez Mellado.

La polémica surgida a raiz del discurso del presidente del episcopado fue analizada en la tarde de ayer por la asamblea de obispos, reunida esta semana en Madrid. Los prelados darán probablemente hoy a conocer una declaración sobre lo expresado por el director general y la ministra.

El cruce de declaraciones puede pesar entre otras cosas, a la hora de negociar entre Gobierno y obispos el futuro de la asignación tributaria, o impuesto religioso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 1990