Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP designará hoy al sucesor de Hormaechea y presentará mañana la moción de censura

Los diputados autonómicos del Partido Popular en la Asamblea de Cantabria y la junta directiva regional del PP decidirán hoy la inmediata presentación de una moción de censura contra Juan Hormaechea si éste no dimite antes como presidente de la comunidad autónoma, así como el candidato para sustituirle, que, con toda probabilidad, será Roberto Bedoya, consejero de la Presidencia y presidente regional del Partido Popular. Si los parlamentarios populares respetan la disciplina de partido y acatan la decisión, la moción de censura será presentada mañana.

El presidente Hormaechea desmintió ayer en conferencia de prensa que hubiera pronunciado las frases e insultos que se le atribuyen; manifestó no haber estado ebrio en aquella ocasión y lamentó que una conversación baladí hubiera sido "caricaturizada profunda y cerebralmente"."No es en estos momentos la posibilidad de una moción de censura lo que me preocupa sino la imagen que de mí se ha lanzado por toda la nación. El suceso que dicen he protagonizado no es coherente con mis principios. Hay intereses económicos y políticos en quitar a Hormaechea como sea e impedir que gane las elecciones", dijo el presidente cántabro, según informa Jesús Delgado desde Santander.

Hormaechea dijo que no pensaba dimitir y "sí continuar, aunque ya veremos cómo discurren las cosas". Calificó la actitud del PP de profundamente superficial al haber aprovechado este momento para saciar una venganza hace tiempo planeada. El presidente cántabro afirmó que Isabel Tocino le pidió ayuda para "desbancar" a Aznar y que él se negó a hacerlo.

Vulneración de la dignidad

El presidente nacional del Partido Popular, José María Aznar, insistió ayer en que el comportamiento de Hormaechea, al insultar en términos soeces a Fraga, Isabel Tocino y a él mismo, supone una vulneración flagrante y lamentable de la dignidad y respeto que debe mantener un representante del PP. Una indignidad, por tanto, que debe ser combatida con todas las consecuencias, incluida la de perder el Gobierno autonómico en Cantabria.Los dirigentes nacionales del PP no tenían ayer plenas garantías de que todos los consejeros y diputados autonómicos del partido secunden la decisión de retirar la confianza política de Hormaechea. El deseo de Aznar es que los consejeros populares se retiren del Consejo de Gobierno y que los parlamentarios suscriban, primero, y voten, después, una moción de censura que permita al PP destituir a Hormaechea y a la vez conservar el poder.

El secretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos, emplazó ayer a los demás grupos políticos que forman la Asamblea de Cantabria a actuar con la misma dignidad que habían exigido y, a su juicio, ha adoptado el Partido Popular, para facilitar la sustitución del presidente autonómico. El Parlamento cántabro está formado por 17 diputados del Grupo Popular, de ellos cuatro independientes; 12 del PSOE, 3 del Partido Regionalista de Cantabria, 2 del CDS y 5 integrantes del Grupo Mixto. La moción de censura requiere para su aprobación el respaldo de la mayoría absoluta de la Cámara.

Tras una reunión con Álvarez Cascos, el presidente del PP de Cantabria y consejero del Gobierno regional, Roberto Bedoya, siguió lamentando la ruptura con Hormaechea, por la que se declaró personalmente entristecido. Incluso mantuvo implicitamente la queja de que no hayan sido consultados con anterioridad los dirigentes cántabros del PP, si bien reconoció en relación con los insultos que "los hechos son los que son".

Por otra parte, Aznar afirmó ayer en una conferencia de prensa, en la que repasó su primer año de liderazgo, que con el denominado caso Naseiro "se intentó destruir al PP y a sus principales dirigentes. Pero este asunto está absolutamente superado", aseguró. El máximo dirigente del PP rehuyó identificar quién, a su juicio, intentó esa destrucción. En su opinión, "es preocupante la parálisis completa del Gobierno y la Administración desde la huelga general de 1988. Estamos en una situación insostenible, con un Ejecutivo quemado y sin proyecto".

Aznar reprochó a los socialistas un patrimonialismo, que "llegó al catetismo", en su actuación durante la visita del presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, y se preguntó cuál es el interés para España de invertir en la perestroika 1.500 míllones de dólares. En su opinión, "hay un problema angustioso de falta de crédito en la justicia española" y resulta alarmante que sean presentados como "sospechosos" quienes pretenden legítimamente constituir una alternativa de Gobierno.

El presidente del PP confirmó haber llegado a un acuerdo con el PSOE para que el nuevo Consejo de Administración de RTVE que elegirá el Parlamento ant¿s de fin de año, esté compuesto por siete socialistas, cuatro populares y un representante de CiU. Aznar precisó que sus relaciones no son "mejores ni peores con González, sino eso, relaciones", y afirmó que pretende realizar una oposición "inteligente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de noviembre de 1990

Más información

  • El presidente cántabro niega que insultara a la cúpula popular y declara que no piensa dimitir