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GENTE

José Rodríguez de la Borbolla

El ex presidente de Andalucía vuelve a las aulas 12 años después

Los alumnos de Derecho del Trabajo de la Universidad de Sevilla se quedaron estupefactos al ver aparecer ayer por la puerta del aula a José Rodríguez de la Borbolla, ex presidente de la Junta de Andalucía, acompañado por una multitud de fotógrafos. Entre cámaras de televisión y micrófonos, el profesor dio su primera clase de esta asignatura de tercero tras 12 años de interrupción: "No puedo parafrasear a fray Luis de León con aquello de 'como decíamos ayer...', porque el mundo, desde que dejé la docencia, ha cambiado mucho".Media hora antes de comenzar su primera clase, el profesor Rodríguez de la Borbolla abría con su propia llave la puerta del departamento de Derecho del Trabajo, que dirige Antonio Ojeda Avilés, hermano del ex consejero de Hacienda Ángel Ojeda.

"Estoy nerviosito", repetía insistentemente, mientras sacaba de su cartera fichas y papeles y se llenaba los bolsillos de abanicos: "¡Ay, que Ilevo dos! Es que este pequeño me lo he metido en el pantalón y no me acordaba. Pero qué calor, ¿no?". En el aula magna de la Facultad de Derecho sevillana le esperaban unos 150 alumnos de los más de 400 que tiene el grupo sexto del tercer curso, al que le ha tocado impartir clases.

"Esto se avisa", comenta una alumna, "me hubiera puesto más guapa". A la mayoría de los estudiantes, la presencia del ex presidente andaluz delante de la pizarra les ha cogido por sorpresa: "En el tablón de anuncios el espacio destinado al profesor está en blanco y no teníamos ni idea".

José Ortiz, presidente de la comisión gestora que gobierna la Facultad de Derecho, se encargó de las presentaciones.

Lo primero que José Rodríguez de la Borbolla dijo a sus alumnos es que "lo de este revuelo de medios de comunicación no va a pasar todos los días. Mañana será un día normal". Más inquieto que en sus intervenciones políticas, hablé sobre la importancia de los principios de curso en la memoria y recalcó: "Estoy dispuesto a trabajar porque van a estudiar ustedes una de las disciplinas más representativas de la vida diaria. Han de`laber que la capacidad creativa de la gente para ganarse la vida no conoce límites, y esta asignatura ordena esos mecanismos".

El doctor cobrará por sus clases unas 200.000 pesetas mensuales. "No lo sé; lo que sí sé es que junto a mi anterior actividad, es la profesión más bonita del mundo", comentó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 1990